sábado, 4 de marzo de 2017

SALCHICHA FEA

SALCHICHA FEA


Opinión, Diario


¿Qué significa ser fea?

shiroiroom:

Hace poco leí una carta de una usuaria de Reddit en la que cuenta su experiencia como una mujer fea en una noche de chicas. Un evento normal en la vida de casi todas las mujeres jóvenes se convirtió en una pesadilla para ella simplemente porque no era la más atractiva. La traduciré al español desde Cosmopolitan:

Soy una mujer fea. Siendo objetivos, realmente lo soy. Por favor no discutas conmigo, Reddit. No tengo sobrepeso, de hecho estoy en mejor forma que la mayoría de las mujeres de mi edad, me visto bien, soy muy buena con el maquillaje. Pero la semana pasada el mundo simplemente tuvo que recordarme que, a pesar de todo eso, la gente hará todo lo posible por herirme.
No me voy de clubes con frecuencia, pero la noche del sábado fue una ocasión especial. Una amiga estaba celebrando que cumplía 21 y también era el finde después de una larga semana de exámenes brutales. Se sentía como un buen momento para liberar algo de tensión. Ya que no voy a clubes de seguido, realmente intenté verme bien esa noche. Había un atuendo que compré hace tiempo, pero que nunca había usado porque era un poco más sexy de lo que visto normalmente. Una amiga cercana lo escogió para mí cuando estábamos de compras y, como diciendo "¡eso es, nena!", me urgió a comprarlo. Me maquillé laboriosamente, me alisé el cabello, lo que siempre toma una eternidad porque mi cabello tiene muchísimo volumen, me puse ese atuendo que era demasiado sexy para mí. Y cuando me miré en el espejo incluso me sorprendí de mí misma. "Wow, ¿esa soy yo? De hecho me veo... ¡bien!"
Le mostré a mis amigas. Todas me dijeron que me veía genial. Y además lo decían EN SERIO. Fue como, ánimo feliz y genuino. Podía darme cuenta que eran sinceras y eso me hizo sentir tan bien, como si por una vez no estuviera haciéndome pasar por una chica atractiva con ropa y maquillaje elegantes, sino que yo ERA la chica atractiva. Hace siglos que no me sentía tan atractiva, Reddit.
Cuando llegamos al club nos llevamos una sorpresa desagradable. Nos habían dicho que esa noche no había cover (costo de entrada) para las chicas, así que ninguna de nosotras tenía mucho dinero en su persona. Bueno, nuestra información era errónea. De hecho sí nos cobraron el cover. Sólo una de las seis chicas tenía efectivo y sólo tenía suficiente para cubrir a dos personas. Cuando llegamos a la puerta y nos dimos cuenta de esto, un grupo de chicos detrás de nosotras se ofreció a ayudarnos. Cada uno puso algo más de un par de dólares para cubrir a mis amigas pero ni uno sólo de ellos se ofreció para cubrirme a mí. Una por una mis amigas fueron entrando y esperaron al otro lado de la puerta hasta que todas pasaran. Los chicos estaban haciendo de todo para evitar hacer contacto visual conmigo. Estaban mirando al suelo, a la calle, fingiendo buscar efectivo en sus billeteras para cubrir a una chica más. Era tan dolorosamente obvio que sentí ganas de simplemente irme a casa. Afortunadamente, mi amiga con dinero extra cubrió mi entrada así que me permitieron entrar.
Bueno, una vez estuvimos dentro pensé que podía simplemente olvidarme de ese incidente. Me había engalanado y salido para pasarlo bien y relajarme. Así que por un rato bailé con mis amigas. No pasó mucho hasta que otros chicos comenzaron a bailar con nosotras. Nos fuimos emparejando lentamente, había un chico cuyos dos amigos habían empezado a bailar con otras chicas y se había quedado solo. Empezó a bailar conmigo, pero todo el rato parecía muy distraído. Ni una sola vez me miró a la cara, estaba como examinando el club todo el tiempo, como si estuviera escaneando la escena para encontrar otra chica más atractiva e irse con ella. En menos de 10 minutos había encontrado una. Se alejó sin decir una palabra, y lo vi bailando pocos minutos después con una morena muy atractiva. La forma en la que se comportaba con ella era simplemente TAN distinta a como cuando estaba bailando conmigo. Estaba de cara a ella, sonriendo, bailando con entusiasmo.
Eso hizo que sintiera un vacío en el estómago. Me fui al bar, encontré a una de mis amigas que estaba sentada allí con un chico, Nos presentó, él le compró bebidas a todos. Después de un rato sentí como que sobraba y volví a la pista de baile. Eventualmente mi grupo de chicas se reagrupó. Todas estaban con un chico, excepto por una de ellas que tenía un novio en casa. Así que bailé con ella, con nuestras amigas y con sus chicos que estaban cerca.
Había un fotógrafo andando por el club, tomando fotos de la gente que estaba allí. Asumo que era una especie de publicidad para su sitio web o algo. Se acercó a nuestro grupo y literalmente dio la vuelta a nuestro alrededor varias veces, tomando fotos desde distintos ángulos. Estaba medio emocionada por esto, así que hice mi mejor esfuerzo para verme como si me estuviera divirtiendo, asegurándome de que pudiera capturarme en mi mejor momento. Pero después de un rato me dí cuenta de que no nos estaba rodeando para conseguir nuestros mejores ángulos. Estaba tratando de conseguir un encuadre en el que NO ESTUVIERA YO. Por ejemplo, si me movía hacia el centro del grupo, él inclinaba su cámara un poco hacia el otro lado. No podía creerlo hasta que finalmente, el tipo de hecho se acercó a mí y me pidió que me saliera de la foto.
Me sentí tan fea en ese momento. Con todo el esfuerzo que había hecho para verme y sentirme bien esa noche, parecía que simplemente no importaba. Así que la noche termina conmigo yéndome del club. Mi amiga que tenía un novio en casa y con la que estaba bailando se fue conmigo para que no estuviera sola. El resto de mis amigas simplemente no se dieron cuenta de lo que había pasado con el fotógrafo, así que cuando me preguntaron a dónde iba sólo les dije que estaba cansada y que quería irme a casa. Y ya que no me estaba yendo sola, me dejaron.
Así que sí, esa es mi historia del fin de semana.
Por favor sean más amables con la gente fea, Reddit. Tal vez una de las personas que conocí esa noche lea esta entrada y se reconozca. Espero que sí, tal vez así puedan enterarse de cómo comportamientos de los que apenas son conscientes pueden afectar a otra persona.

Triste ¿verdad? Esto me recuerda otra historia de humillación en un club. La historia de Dancing Man ("Hombre Bailarín"). Sean O'Brien, un hombre británico con sobrepeso que estaba bailando alegremente en un club se detuvo cuando oyó a un grupo de personas riéndose de él. Los matones le tomaron una foto bailando y otra cabizbajo, avergonzado después de oír sus risas, y la subieron a internet para humillarlo. Muchos usuarios se burlaron también pero otros se sintieron indignados por el matoneo al que sometieron a este hombre y comenzaron una tendencia en Twitter para buscarlo e invitarlo a un gran baile que organizarían en California sólo para él. Algunos artistas se unieron a la causa y se ofrecieron para presentarse gratuitamente en la fiesta, y el centro nocturno Avalon ofreció sus instalaciones. Muchos activistas anti-bullying se unieron para que Sean tuviera unos días y noches fantásticos bailando y codeándose con celebridades en Holywood, y lo lograron. Por suerte esta historia sí tuvo un final feliz.

Y también existe éste blog de Tumblr, llamado Ugly Girl Problems ("Problemas de chica fea"). En este blog hay muchas historias dramáticas de chicas a las que ser feas les ha costado muchos dolores. Sin embargo, cuando leo esas historias noto tres factores interesantes:

  1. Todas tienen muchísima envidia de las chicas bonitas y les guardan rencor, insinuando que estas chicas son crueles, presumidas y que intentan lastimarlas a propósito. Además, creen que las vidas de las chicas bonitas son fáciles, casi perfectas.
  2. Todas buscan validación en los hombres y su principal queja es que no pueden conseguir novio y que los chicos las rechazan.
  3. Todas tienen la impresión de que son mejores que todos los que las rodean y que la única razón de sus problemas sociales es su fealdad. Creen que si fueran bonitas sus cualidades serían más apreciadas.
Todas estas cosas son ciertas en parte y falsas en parte. Es cierto que hay chicas bonitas malas, sobretodo las adolescentes, que suelen funcionar dentro del duro sistema de jerarquías sociales de los colegios. Los de arriba aplastan a los de abajo, así funciona el juego. Sí, es verdad que la apariencia tiene mucho que ver con la vida amorosa de uno y los hombres son muchísimo más superficiales de lo que les gusta admitir. Es comprensible que te parezca que el principal problema de ser fea es que no puedes conseguir un hombre. Y claro, a la gente le importa mucho la apariencia y por más buena gente que seas las personas verán primero tu cara, tu cabello, tu cuerpo y después, si te dan una oportunidad, tu bonita personalidad y tus talentos.

Sin embargo también hay algo de complejo de víctima en todo esto, que es justificado claro está, pero que no ayuda en nada a mejorar el autoestima. Les voy a contar mi historia de mujer fea y les explico mi punto:

De niña estudié en pequeños colegios privados donde no era ni la más popular ni la menos popular. Era promedio. Me gustaban niños a los que yo no les gustaba y le gustaba a niños que a mí no me gustaban. Justo para empezar la secundaria me trasladaron a un enorme colegio semi-privado (es decir, semi-público).

Ya me habían llamado fea antes. Una vez, cuando tenía unos seis años, mi mamá me estaba arreglando el cabello y en medio de eso me dijo que me fuera así, tal como estaba, a comprar algo de la tienda.


Yo me negué pero ella insistió y tuve que ir. Por el camino me sentí igual que Cersei en su caminata de la humillación en Game of Thrones. Mientras andaba, niños y adultos por igual se reían de mí y me señalaban. Recuerdo especialmente a unos niños que me siguieron saltando, corriendo, gritando y llamándome bruja. Volví a la casa llorando, pero mi mamá no le dio importancia, según ella para que yo lo superara más fácilmente. Pero eso sólo hizo que me sintiera sola. Es mi primer recuerdo de "chica fea".


Luego entré al mencionado colegio y comencé a revivir este horrible momento casi todos los días. Ya saben cómo es el colegio: la ley de la jungla. Los niños son brutales. Para los chicos había la opción de ser el payaso, el matón o el guapo, para las chicas era ser linda o ser la amiga de la linda. Yo no era ninguna de las dos. Y tenía el sentimiento de que mi trabajo como mujer era ser linda, eso era lo que contaba. Al principio yo tenía confianza, pero después de que mi mejor amiga me robara e incitara a otras niñas de la clase a hacerme matoneo me convertí en una niña extremadamente sensible e insegura. Literalmente cada que salía a la calle sentía que todas las miradas estaban en mí y que cada vez que alguien se reía era porque se estaba burlando de mí. Y muchas veces era cierto. Mi primer día en sexto la profesora nos pidió hacer pareja con la persona que estaba detrás de nosotros. Yo me di la vuelta tímidamente y el niño detrás de mí exclamó "Uy no, ¡qué niña tan fea!" y se dio la vuelta, dejándome sola. Otro día iba caminando por la calle con mi hermana y unos niños en bicicleta pasaron por mi lado y literalmente se detuvieron para decirme "niña, usted es fea ¿oyó?", como si consideraran una labor cívica ponerme en mi lugar por atreverme a salir a la calle. Constantemente escuchaba comentarios en el salón de clases, especialmente acerca de mi cabello, de mi nariz y de mis labios. ¡Demasiado grandes! Para empeorar las cosas tengo sudoración excesiva, del tipo que mancha las camisas y las deja permanentemente con mal olor.

Todos los días salir de casa era una pesadilla para mí porque sabía que alguien iba a burlarse. No sé cómo transmitirles cómo me sentía. Aprendí a caminar con la cabeza gacha y sentía constantemente como un aura negra y apestosa a mi alrededor que alejaba a las personas y las impulsaba a reírse de mí. Quería esconderme, quería ser invisible. Me sentía inferior a todos, no podía hablar en voz alta porque me daba miedo hacerme notar demasiado, sentía mariposas en el estómago al dirigirme a cualquier persona porque temía que se voltearan y exclamaran "¡no me hables, fea!". La idea de gustarle a algún niño era totalmente absurda. Constantemente fantaseaba con tener un cabello distinto, una apariencia distinta, y me quejaba de que nadie veía mis cualidades: era inteligente, buena estudiante, había aprendido inglés yo sola, tenía excelente comprensión lectora, podía escribir muy bien, me gustaban cosas divertidas y populares entre los niños como el anime y los videojuegos. Pero sobretodo soñaba con tener un novio guapísimo que llegara a rescatarme cada vez que se burlaran de mí.

Mi sueño de gustarle a algún niño se hizo realidad un día cuando un niño de mi salón que yo consideraba feo pero que por alguna razón era muy popular, pasó junto a mí y casualmente me dijo que le gustaba. Luego siguió como si nada, sin esperar respuesta. Me sentí abrumada, pero estaba segura de no haber oído mal. Estaba emocionada. De ahí en adelante él estuvo buscándome y persiguiéndome para hacerme cumplidos, llamarme "amor" y decirme que era linda y que le encantaba. Se imaginarán lo que era eso para una "niña fea" como yo. Me "enamoré" de este niño, o más bien de sus cumplidos. Incluso cuando me di cuenta de que le decía lo mismo a todas las niñas, me sentía honrada de que me lo hubiese dicho a mí también. Era un don Juan de 12 años y, afortunadamente, mi timidez me impidió intentar algo con él. No hubiera tenido un final feliz. El caso es que me pasé todo el año suspirando por este niño simplemente porque me ponía atención, pero nunca salimos y eventualmente cambiaron nuestros horarios, dejamos de vernos y lo superé.

Estos sentimientos de insuficiencia sólo cambiaron después de que a los 14 años me sacaron del colegio y me llevaron a vivir a un pueblo apartado en donde me sentía atrapada y muerta en vida. Fue una de las peores épocas de mi vida. Y regresé a mi ciudad con la piel un poco más gruesa, más resistente. Decidí (y fue una decisión consciente que le comuniqué a mi hermana y a mis primos mientras comíamos un helado por mis 16 años) que ya no volvería a darle importancia a lo que dijeran de mí las personas, especialmente si eran cosas malas sobre mi apariencia. ¨Mi opinión es lo único que me importa" se volvió mi lema. Y voilá, se acabó el matoneo. Nunca más nadie volvió a reírse de mí en mi cara. Una chica lo intentó una vez y yo me la quedé viendo en silencio totalmente seria hasta que se calló y se disculpó. Una vez dejas de agachar la cabeza y sentirte como el blanco de todos, hay posibilidades de que dejes de serlo. Una regla del internet es "no alimentes a los trolls" y eso también aplica para la vida real. No le des combustible a los matones que te quieren humillar. No es sencillo, y a mí me tomó llegar al punto de que tenía pensamientos suicidas todos los días para darme cuenta de esto. Y claro, todavía no estoy totalmente "curada" de mi falta de autoestima y de ese odio (porque era odio) por mí misma.

Ignorar a los abusivos funcionó, pero creo que en parte me ayudó el hecho de ser más grande. Los adultos no se tratan con tanta falta de respeto como los niños, bueno, lo hacen en internet. También ayudó que cuando crecí adquirí un cuerpo de mujer y un cierto sentido de la belleza y de la moda. Usar moda alternativa me ayudó a retarme a mí misma a ignorar los comentarios malintencionados. De hecho, cuando uso mi ropa alternativa me siento como llevando un escudo, porque cualquier comentario negativo que escuche sé que es porque mi ropa es extraña y no porque yo sea fea. Hoy en día no me puedo considerar fea. No tengo acné ni cicatrices de acné, soy delgada pero con suficientes caderas, cola y pechos, me queda muy bien la ropa, tengo piernas bonitas, se me ven bien los pómulos y los hoyuelos cuando sonrío y más o menos sé cómo arreglar mi cabello. Nadie ha vuelto a llamarme fea. Ahora mis problemas son ignorar a los pervertidos de la calle y no ser insensible hacia los chicos que se sientan atraídos por mí. Lo cual es difícil porque como no tengo experiencia en ese aspecto pocas veces me entero si sucede.

Con el tiempo entendí que mucho del matoneo que sufrí no era sólo porque me arreglara mal sino por asuntos de racismo y expectativas absurdas que tienen los niños y, lamentablemente, muchos adultos también. En el colegio era claro que cabello, ojos y piel claros equivalían a ser bonita y que las chicas negras o mezcladas con negro eran más bien feas. Se consideraba un hecho. Por eso las burlas hacia mí estaban concentradas en mi pelo (porque tenía mucho volumen, a pesar de que yo lo alisaba), nariz (porque era y es ancha) y labios (porque eran y son morados y no rosaditos). También, los niños son fácilmente influenciados por las películas, las telenovelas y las series, y en casi todas éstas ser blanca equivale a ser bonita. Sólo busca "mujeres bonitas" en Google. Te reto a que encuentres una sola negra. Ahora busca "mujeres feas", y verás mujeres negras entre las primeras fotos. Entre los niños y entre muchos adultos eso se considera normal, como si esos resultados se debieran a que las mujeres de piel clara son naturalmente más hermosas. La verdad, si le preguntas a los hombres de mi país si les gustan las mujeres negras es probable que te respondan indignados que ¡jamás! Que ellos gustan de mujeres blancas, rubias, de ojos azules. Muchas mujeres te responderían igual respecto a los hombres negros. Y eso que vivo en un país latinoamericano. Si tu idioma natal es el español y no eres europeo, es casi seguro que no eres blanco, y aún así muchos latinoamericanos se identifican como blancos a pesar de que en un país con mucha gente realmente blanca destacarían de inmediato como gente café. Se llama colorismo. Olvidan que pertenecer a cierta raza no es sólo tener cierto color de piel, también son rasgos y fenotipos. Piensan que si no son negros y no son indígenas por descarte tienen que ser blancos. Y escogen ser blancos porque eso los hace sentir orgullosos, importantes, atractivos.

Beautiful.:

Y a pesar de que ahora sé que ser negra no equivale a ser fea, a pesar de que entiendo todo esto, todavía siento las secuelas. De vez en cuando me siento extremadamente incómoda entre la gente. Todavía no me gustan las fiestas, los sitios públicos, ni las multitudes. No puedo sentirme bonita, tal vez ya no me sienta fea todo el tiempo, pero si un día me siento bonita en la mañana lo más probable es que en la noche me sienta desarreglada y corriente. No puedo imaginar lo que es tener la constante certeza de que se es atractiva. Si tengo 4 o 5 días al año en los que me siento perfecta, es mucho.

Sin embargo, no quiero volver a caer en el pateticismo y la autocompasión que llegué a tomar cuando pensaba que literalmente todo el que se reía cerca de mí, se estaba riendo de mí. Claro, yo no me sentía así por nada, o porque quisiera. De verdad me habían humillado mucho. Pero llegué a pensar que todo el mundo, en especial las chicas y los chicos atractivos estaban en mi contra. Y sí, muchos de mis matones fueron los bonitos y los populares, pero yo comencé a sospechar de todos, a sentirme atacada por TODOS. No quiero sentirme como si estuviera rodeada de enemigos de nuevo. Ahora soy menos propensa a sentirme observada y juzgada, pero todavía es difícil levantar la cabeza del suelo y aceptar cumplidos. "Eres bonita" es una frase que me provoca mucho escepticismo.

Por eso me llamó tanto la atención la carta que puse al principio. Me sentí terriblemente identificada con las situaciones y los sentimientos que esa chica escribió, aunque ella sufre esto como adulta y yo lo sufrí de niña. No se qué es peor.

¿Han luchado con esto de ser calificada como fea? ¿Han podido superarlo?

PD. Si entiendes que el título es una referencia a un episodio de La vaca y el pollito, me caes muy bien.

 :

NO SOY FAN

NO SOY FAN

Opinión, Gustos


¡Hola!

Recientemente estuve leyendo sobre los desagradables incidentes que ha tenido la comunidad de fans de Steven Universe estadounidense y eso me puso a pensar en lo que significa ser un fan. Steven Universe trata sobre Steven, un niño de 14 años que vive con tres misteriosas alienígenas con poderes llamadas las "Crystal Gems". Juntos protegen a Ciudad Playa y a la Tierra de amenazas de otros mundos. Es un show muy bonito visualmente, los personajes son complejos, crecen y cambian constantemente, hay mucha acción y poderes interesantes, es divertido y tiene muy bonitos mensajes sobre el amor, la amistad, la comprensión, el perdón, etc. Además ¡está inspirado en las series de chicas mágicas que Rebecca Sugar, la creadora, veía en su infancia! Es realmente una buena caricatura... Pero una cosa es Steven Universe y otra cosa son algunos de sus fans: Por si no lo saben, la comunidad estadounidense de este show se ha hecho famosa por su comportamiento agresivo e irracional e incluso existe una lista de "Cosas terribles que el fandom de SU ha hecho hasta ahora".

Esto me hizo pensar ¿qué significa ser un "fan"? Fan viene de la palabra "fanático". Cuando las personas piensan en un fanático se imaginan un montón de gente con capuchas tratando de sacrificar a una chica o en gente enojada sosteniendo pancartas que dicen "Si _________ Dios te odia y te irás al infierno", pero el fanatismo no es solamente religioso o político. La gente puede ser fanática de otras maneras. Un fanático es una persona que sigue a algo o a alguien de manera irracional, muchas veces agresiva, violenta. El fanático es incapaz de ver las fallas en el objeto de su fanatismo, no puede cuestionarlo y detesta a cualquiera que lo cuestione. Además, tienen ideas muy específicas de lo que ser un "verdadero" seguidor de X significa. 

Por supuesto, cuando la gente usa el término "fan", no está pensando en alguien irracional y agresivo sino simplemente en alguien que ama un programa, un artista, una franquicia, un grupo, etc. Sin embargo, en ocasiones los "fans" de alguna forma de entretenimiento comienzan a comportarse como auténticos "fanáticos" y realmente son capaces de lastimar gente inocente.

En menor medida, los "fans" se vuelven excluyentes cuando dicen cosas como "¡si fueras un verdadero gamer tendrías una cuenta de Steam! ¡Deja de fingir!". En otras palabras, "si no eres fan de la misma manera que yo entonces no eres un fan verdadero", y cuando hay muchos que están de acuerdo en lo que un auténtico fan debería ser o hacer tienden a perseguir, insultar y expulsar a cualquiera que no entre en sus estrechas espectativas. 

Es por esto que hace tiempo que no me considero una "fan" de nada y simplemente digo que "me gusta esto o aquello", porque no quiero que me exigan actuar de cierta manera o saber ciertas cosas para hacer parte del fandom. Prefiero no ser parte y simplemente disfrutar el arte y mis artistas favoritos sin presiones y sin ser juzgada. No es un concurso de trivias. No me interesa saberlo TODO sobre un show o un creador. A veces leo listas de "datos curiosos" pero no es más. Ya había hablado algo de esto en mi blog: FANDOMS y RED SOCIAL.

El caso es que hace tiempo renuncié a ser fan. No me considero fan de nada ni de nadie pero sí hay muchas cosas que me gustan. Pero no porque me gusten significa que soy incapaz de admitir que podrían tener defectos o que me moleste que a otras personas no les guste. Me gustaría que las personas intentaran ser más moderadas y tranquilizarse con su fanatismo. Se supone que es por diversión, ¿no?

Y ahora, algunas cosas y personas de las que no soy fan, ¡sólo me gustan!:

  • Melanie Martínez (amo su voz, sus letras, sus vídeos musicales, su estética y, claro, su música).
  • Emilie Autumn (me encanta su estilo, amo sus canciones, sus letras, tengo su libro en audio y lo amé).
  • Michael Jackson (¿qué decir? ¡El rey del pop!)
  • BTS (encuentro un poco irritante que sus fans aparezcan por todo lado a comentar "¡ARMY ¿where you at?!", pero la banda sí es muy buena).
  • Naruto (ya no lo veo porque me parece que bajó muchísimo de calidad, pero aún amo la primera temporada y tengo muchos recuerdos nostálgicos de este anime).
  • Attack on Titan (me cansé de que me saliera por todos lados y decidí verlo a ver qué tal. LO AMÉ. Hasta me ví el spin-off).
  • Samurai Champloo (mi anime favorito de todos los tiempos)
  • Samurai X (mi segundo anime favorito, sí, amo los samurais)
  • Another (el mejor anime de terror que he visto)
  • Yami Shibai (historias cortas de terror ¡debo hacer una entrada sobre esto!)
  • Betty Boop (nada que explicar, es clásica y tiene geniales canciones).
  • My Melody, Rilakkuma y Little Twin Stars (¡son muy lindos!)
  • Steven Universe (amo las canciones)
  • Un Show Más (amo a cada uno de los personajes)
  • Hora de Aventura (es fantástico y taaan raro)
  • Las Chicas Súper Poderosas (¿bromeas? ¡Clásico!)
  • My Little Pony (los temas, el mundo, los personajes, las canciones, ¡es lindo y de buena calidad!)
  • Barbie (me veo todas las películas)
  • Los Simpsons (toda la vida he visto Los Simsons, hacen parte de mi cultura)
  • Futurama (¡es tan gracioso, ingenioso y extraño! ¡Y amo a Fry!)
  • The Walking Dead
  • Game of Thrones
  • Varios youtubers: NigaHiga, Superwoman, Markiplier, Germán, Swoozie, Gabbie, Sean Dawson, Jena Marbles, FBE, CinemaSins, Honest Trailers.
  • Algunos doramas a los que les dedicaré su propia entrada...
  • ¡Muchos más!


"Is there anything that's worth more than peace and love on the planet Earth?"


Lo mas hermoso que e visto

jueves, 2 de marzo de 2017

GUÍA DEL VIAJERO EN EL TIEMPO PARTE 1

GUÍA DEL VIAJERO EN EL TIEMPO PARTE 1


Por practicidad esta guía está atrapada en una paradoja temporal, así que podrá usted consultarla en cualquier tiempo al que vaya.



Tips generales antes de empezar:

  • No asuma que fue una suerte o una bendición poder viajar en el tiempo, usted puede estar empezando el peor capítulo de su vida. Su gran aventura podría terminar con muertes, arrestos, persecusiones, etc. Sea prudente y no se emocione demasiado.
  • Asegúrese de que nadie más sepa sobre sobre su habilidad o aparato del tiempo. Si alguien lo sabe, DESHÁGASE de él lo más pronto posible. No informe a NADIE de su habilidad o aparato del tiempo a menos que quiera que lo maten para robársela, que un ser querido se mate por accidente tratando de viajar o que experimenten en usted en un laboratorio del gobierno y lo conviertan en un arma viviente. Las aventuras por el tiempo son para solteros sin amigos.
  • Entrénese físicamente; ni los debiluchos ni los sedentarios duran mucho en el negocio de los viajes temporales ¿qué pasará si tiene que huir de un alien o de un dinosaurio?
  • Si puede, deshágase de su poder o aparato del tiempo. Si no puede, no lo utilice a menos que sea una emergencia. El tiempo no es un juguete.
Ignoró estas advertencias ¿verdad? Ya viajó en el tiempo e hizo un daño irreparable ¿verdad? Tiene demasiada curiosidad, se siente un dios y no va a perder la oportunidad de usar este poder ¿no es así? Bueno... Entonces siga leyendo. Y abandone toda esperanza.

Capítulo 1. Algunas pruebas.


1.1 Probando sus habilidades.

Si adquirió la habilidad de viajar por el tiempo sin necesidad de un aparato, felicidades, es usted una máquina de tiempo humana, un súper-hombre, un mutante, casi un súper héroe. Pero antes de ir por su capa y sus truzas y decidir entre una serie de nombres absurdos con referencias a Doctor Who, va a tener que averiguar un par de cosas: su capacidad para viajar y el tipo de universo en el que se encuentra.

1.1.1 Capacidades.
Usted necesita saber qué tanto puede moverse por el tiempo y si hacia el pasado, hacia el futuro o hacia ambos. No vaya a quedar en ridículo cayendo en alguna cámara escondida. Tiene que saber si de verdad tiene esos poderes. Haga estas pruebas:

Párese frente a un reloj digital que de tanto la fecha como la hora y accione sus poderes, poco a poco, como si aprendiera a manejar una bicicleta. No haga arrancones locos: una caída por el tiempo-espacio puede ser mucho peor que una caída desde una bicicleta. ¿Quiere desintegrarse y que los pedacitos de su cuerpo empiecen a aparecer una semana un brazo, en un mes un ojo, en un semestre una nalga? ¿No? Entonces no se aloque y muévase poco a poco, de a dos minutos está bien. Y vaya aumentando el espacio de tiempo hasta comprobar que es posible moverse varios días. 

NO SE MUEVA MÁS DE UN MES. Estará muy confundido y probablemente echará a perder su vida social o laboral por no saber en qué va. Tampoco comience con viajes al futuro, siempre vaya hacia el pasado para que pueda reconocer lo que está pasando y saber a ciencia cierta si viajó, o no y cuándo lo hizo. 

TIP: Haga esta prueba cuando haya tenido una buena semana: no querrá volver a cuando tenía dengue hemorrágico o cuando sus papás quisieron hablarle de educación sexual. Si no puede ir hacia el pasado, sólo hacia el futuro, tendrá que ir con extra cuidado porque no sabe en qué condiciones estará el mundo, así que avance de a pocos.  

Creo que es bastante obvio lo que tiene que hacer con el reloj, ¿no? Y para extra seguridad prenda la televisión y mire el noticiero. En esta etapa no es recomendable interactuar con personas de otra temporalidad porque seguramente estará tan nervioso, emocionado y confundido que actuará como un orate. 

TIP: Trabaje en sus habilidades como actor antes de empezar la prueba para que sepa improvisar y reaccionar correctamente en caso de que forzosamente tenga que interactuar.

Si definitivamente tiene que compartir sus poderes con alguien, que sea una persona de su absoluta confianza. Si esa persona no le cree, cuando viaje al pasado haga una muesca o señal en algún mueble, algo que esté seguro que vaya a estar allí en unos días o en unas horas (o cuando sea su presente cronológico). Escriba un mensaje que solo su amigo pueda entender y regrese a su presente. Asegúrese de tener una cámara cerca porque querrá grabar su reacción. Sí, así de estúpido se veía usted cuando se dio cuenta de que podía viajar en el tiempo.

Después de experimentar con el pasado, es tiempo de ir al futuro. Si no puede, lo siento mucho. Sólo tiene el poder de ir en una dirección y ahora se ha quedado atrapado en el momento en el que está. ¿No le dije que viajara poco y que lo hiciera en una buena semana? Si usted solo se puede mover hacia el pasado lo más recomendable es que solo lo use para emergencias o que se documente muy bien de aquella realidad en la que va a acabar. ¿Es negro, vive en América y quiere viajar al siglo XVI? No se lo recomiendo. 

Si cree que lo ha logrado, compruebe si realmente ha viajado mirando el reloj digital o las noticias. Si así es, felicidades, tiene un poder de viaje en el tiempo completo y le será posible arreglar los horrendos errores que de seguro va a cometer.

Ahora, si tiene un compañero, debería realizar las pruebas nuevamente, pero con él, para comprobar si él puede viajar con usted o si su poder definitivamente sólo abarca a una persona.

TIP: Si su compañero comienza a pedirle que haga cosas locas o arriesgadas con su poder DESHÁGASE de él. Es un riesgo, una bala perdida, y de seguro hará que los maten a ambos.

POR EL AMOR DE DIOS SI YA CONSIGUIÓ UNA PAREJA ES SUFICIENTE, NO INTENTE VIAJAR EN EL TIEMPO EN GRUPO, NO TRAIGA A SU ABUELA Y A SU PERRO, ¡ALGO SALDRÁ MAL!

1.2 Probando su máquina o aparato de viaje.

Lo más probable es que usted no adquiera el poder de viajar en el tiempo más que empleando un objeto mágico o "científico". Su aparato probablemente será:

-El Reloj

TIP: Aprenda relojería (¡DUH!).

-La Cabina Telefónica

-El Automóvil

TIP: Aprende a manejar (¡DUH!)

-La Bicicleta Estática

-El aparato que solo es una cabina con botones raros

En lo posible mantenga su aparato del tiempo en un sitio privado, bajo llave, pero si alguien le pregunta por esa puerta cerrada no se le ocurra decir "es un secreto y no quiero que NADIE intente entrar allí, ¿entendido? ¡NADIE!". Hable así y en un santiamén un grupo de intrépidos adolescentes abrirán la puerta "por accidente" y jugarán con su máquina hasta arruinarla por completo, romper el continuo espacio-tiempo o llevársela fuera de su alcance. Sea especialmente cuidadoso si quien le pregunta es un hombre maduro de aspecto siniestro o un joven "diferente" que no encaja con sus compañeros de clase. Estos personajes tienen un 100% de posibilidades de interferir con su máquina.

1.3 Probando su universo temporal



Para saber cuánto la va a cagar primero tiene que averiguar si su universo permite o no paradojas, es decir, si usted de verdad puede alterar las cosas o si todo está predeterminado y escrito en piedra. Si es lo último prepárese para sorprenderse: ¿recuerda esa vez que lo acusaron de tirarse un gas y usted juró que no fue usted? ¡Sí fue usted! Fue su yo del futuro que estaba escondido debajo de la mesa. ¡Ahora todo tiene sentido! Si es lo primero le doy mi sentido pésame porque usted definitivamente va a matar a su abuelo y a borrar su existencia, o a convertirse en su propio abuelo y sentirse muy incómodo consigo mismo.

Si ya hizo las pruebas con sus poderes debería saber si al viajar a temporalidades donde ya ha estado se crea una copia de usted o simplemente reencarna en su yo del pasado. Si es lo primero, pase al siguiente párrafo, si es lo segundo, igual léalo, sólo por diversión, y siéntase mal por todos los pobres diablos que van a tener que correr a esconderse cómicamente detrás de postes y arbustos cada vez que su otro yo de la vuelta. Seguramente verse a sí mismo haría que se desmayen o peor, que desaparezcan, así que estos desafortunados tendrán que convertirse en su propio acosador.

Comience con una prueba sencilla. Vuelva en el tiempo e intente cambiar algo que sucedió, algo pequeño pero significativo. Por ejemplo, déjese a usted mismo una nota recordándose usar desodorante ese día que se encontró con su ex y su nueva pareja. Sí, eso dolió ¿verdad? Intente arreglarlo y observe el resultado. Si la historia se repite a pesar de sus esfuerzos inténtelo de nuevo algunas veces. ¿El viento voló la nota? La próxima póngale algo encima. ¿Le puso algo encima pero su gato tumbó un vaso de café sobre la nota? Mueva el vaso o agarre al gato. ¿Agarró el gato y su yo del pasado vio la nota pero en ese momento sonó el teléfono y volvió a olvidar el desodorante? En este punto usted ya debería darse por enterado de en qué tipo de universo se encuentra. Es el universo "te vas al cuerno". El universo "te vas al cuerno" no le permite cambiar acontecimientos importantes. Para ser precisos: no le deja cambiar nada de lo que usted realmente quiere cambiar, sólo le da la ilusión de que puede hacerlo por el simple placer de joderle la vida. O, si es el universo "te vas al cuerno y me cago en tu madre", sólo le permite cambiar las cosas para peor. ¿Creyó que podría salvar la laptop que orinó su perro? Claro, quite al perro para que se haga en otro lado, y después resbalará en el charco de orines y aterrizará sobre su laptop, partiendo el aparato y de paso su propio culo.

Si intentó cambiar algo pero acabó ayudando a que las cosas pasaran tal y como usted lo recuerda es que se encuentra en un universo fijo e imperturbable, todo lo que usted está haciendo ya pasó, hace parte de la historia y su misión es simplemente cumplir con la profecía. Tómese un tiempo para lidiar con el hecho de que su libre albedrío no es mas que una ilusión. Intente no volverse psicótico.

Si logró cambiar los acontecimientos sin ningún problema se encuentra en el universo "jódase usted mismo", que le permite cambiar lo que quiera, pero -no se engañe- no hay manera de que eso pueda salir bien.

Sobre Paradojas: Si vive en un universo que permite las paradojas es posible sacar ventajas, por ejemplo hacerse rico con apuestas o ir al futuro a recoger la tarea o el informe y traerlo al pasado para entregarlo varios días antes de la fecha límite. Cuídese de no extralimitarse, porque si es muy obvio que usted no pudo haber hecho tanto, tan rápido, lo acusarán de fraude (y tendrán razón). No se confíe de que no hay pruebas, créame, cuando la gente está perdiendo dinero las pruebas aparecen como magia. Usted se preguntará si no lo consiguieron con una segunda máquina del tiempo.


TIP: Resista la tentación de jugarle bromas pesadas a sus conocidos volviendo en el tiempo para quitarles dinero con apuestas o hacerles creer que es usted un brujo. Aunque esto puede ser divertido, las historias con viajes en el tiempo también incluyen un medidor de karma y comportarse como un tarado tendrá su castigo eventualmente. El egoísta que usa el poder para divertirse a costa de otros siempre muere de forma patética y todos en la audiencia sienten un fresco de alivio ¿no es así?


Continuará...


domingo, 18 de septiembre de 2016

EL GANADOR

EL GANADOR


Cuento Corto


Este pequeño cuento lo hice en la clase de Literatura Española cuando estudiábamos la novela barroca. Yo decidí hacer un cuento de estilo picaresco, que es una narración cuyo protagonista es un "pícaro".

Yo, buenos señores, me crié sentado en el umbral de la casa de mi madre saludando a los caballeros que entraban y salían y a todos les alargaba la mano y de unos recibía monedas, de otros papeles arrugados, pelusas, pedacitos de tela, pulgas muertas, cuatro o cinco fríjoles, garbanzos o lentejas y basuras diversas de esas que hacen su escondite en el fondo de los bolsillos, pero a lo más les recibía azotes. En las tardes después de que me hice mozo comencé a ver un juego con naipes que instalaba un mancebo cerca de la casa y como no quedaba lejos me uní al gentío que lo rodeaba esperando entretenerme con algún prodigio. El mancebo, que así lo parecía más por lo corto del cuerpo que por la catadura tan maltratada que traía, sacaba la baraja y la maniobraba entre las manos sacándole resuellos a la audiencia cuantas veces la trasladaba de las palmas a los nudillos y las desaparecía y las aparecía entre los dedos y las hacía saltar de mano en mano y al final yo no sé de qué manera acababa con seis en la mano y le prometía a los curiosos que si escogían una carta con un comodín él les obsequiaría tres monedas pero que si escogían mal tendrían que darle una sola moneda y entonces les mostraba las cartas, que una era comodín y las otras eran las de caballo, la de rey, las de bastos, y cualquier otra carta, y cada cual se apostaba enfrente y hacía la apuesta y como yo me figuraba perdían siempre muy fácilmente. El mancebo acumulaba un pequeño monte de monedas y cada vez que la afluencia empezaba a irritarse murmurando que tenía que haber truco entre tantas ganancias, añadía un comodín nuevo y la gente volvía a animarse hasta que había que añadir otro y así hasta que habían cuatro comodines y solamente dos cartas distintas y de todas maneras cuando el mancebo las mezclaba se hacían borrosas y desaparecían los comodines ante los ojos y los cristianos seguían perdiendo casi siempre. Una tarde cuando el mancebo despedía al gentío para irse con sus ganancias, yo, que ya había observado mucho y pensado mucho el asunto me le senté enfrente y le propuse darle un puñado de monedas que había guardado a cambio de toda su baraja y lo que había ganado esa tarde si era capaz de encontrar el comodín. Se rascó la mollera un par de veces y aceptó pero para que no me hiciera truco y para demostrar su buena fe ante todas esas buenas gentes le pedí que me dejara ver los naipes para saber si estaban marcados, a lo que él accedió no sin hacer algunas muecas de disgusto. Yo me había aromatizado los dedos rascando cáscaras de mandarina y hojas de romero y llevaba debajo de las uñas de la mano derecha un olor especial, así es que cogí los naipes con la izquierda para examinarlos y cuando cogí el comodín lo rasqué y lo sobé un largo rato fingiendo querer limpiarlo y dije que era para ver si no llevaba pegado otro naipe que el mancebo desprendiera mientras barajaba para sacar al comodín. Fingí estar satisfecho y devolví las cartas para que comenzara el juego poniendo mucha atención a que de verdad no sacara el comodín. Cuando acabó de barajar comenzó a señalar los naipes uno por uno y a preguntarme muchas veces si era ese el que yo quería que me mostrara pero yo me quedaba en silencio y me doblaba con los ojos fijos sobre los naipes como un ave de rapiña vigilando un moribundo y me doblé hasta que mi nariz casi tocaba los naipes tal y como el pico curvo de esos animales y cuando encontré el olor que buscaba señalé el comodín y le pedí que lo volteara. Como hacía de costumbre cuando los jugadores escogían la carta que podía hacerlos ganar la apuesta el mancebo soltó varias carcajadas y me preguntó otra vez si de verdad quería el naipe pero yo me quedé con el dedo firme sobre el comodín y sin parpadear y el muchacho hizo otra vez el intento de confundirme y me ofreció hacer como si nada hubiera pasado y darme otro ensayo y el gentío murmuraba detrás de mí que aceptara la oferta pero yo insistí en la carta hasta que hube de voltearla yo mismo. Entonces el mancebo se puso de pie enfurecido e insistió en que yo había marcado las cartas pero yo se las di a examinar a la audiencia y como las encontraron limpias me dieron la razón y le exigieron que me diera mi pago y con mucha lágrima y pataleta me recogió la baraja y me la entregó pero las monedas las regó en el suelo fingiendo que se le habían resbalado pero se dejó algunas entre los dedos y salió a correr. Yo deseé que no se hubiera ido porque quería proponerle una empresa, pero recogí mis ganancias y desde esa tarde me hice al nombre del ganador entre la gente del pueblo y dejé de ser el mendigo del umbral.

Me divertí mucho con esta tarea y me gustó bastante el resultado.

"Start another story..."

EL BAILE

EL BAILE


Ensayo sobre la nouvelle "El Baile" de la autora rusa Irene Nemirovsky.


Este libro también lo leí el semestre pasado en mi universidad y me impresionó mucho porque la actitud de la protagonista me recuerda mucho a la mía cuando tenía entre 13 y 16 años. Esa ansiedad de sentir que todos (en especial tu mamá) están en tu contra y que tú te mereces algo mucho mejor porque eres más especial que cualquiera. Y esa desesperación por ser vista como mujer, por ser amada y admirada y envidiada. Realmente fue fascinante ver que esta autora había comprendido y capturado esos sentimientos.

LA HIJA, LA MADRE, LA ENEMIGA


Nacida en Ucrania en 1903, la autora de El Baile, Irene Nemirovsky, hace uso de su capacidad de observación y la sensibilidad de su pluma para escribir un relato en el que parece permitir a su niña interior (y a la de sus lectoras) una venganza de fantasía contra una madre fría e hipócrita como la que ella misma tuvo. Nacida en una familia de banqueros judíos, Nemirovsky conocía la sociedad corrupta y falsa de los ricos franceses. Esta autora obtuvo una Licenciatura en letras en la Sorbona en 1926 y se hizo a una reputación entre los círculos literarios y académicos más distinguidos de París desde la publicación de sus novellas e historias cortas, comenzando con Le Malentendu, pasando por la famosa David Golder y Le Bal (El Baile). Cuando Francia le declaró la guerra a Alemania en Septiembre de 1939, Nemirovsky se apresuró a bautizar a sus hijas al catolicismo en un intento de salvarlas de los campos de concentración y de los guetos, que desde tiempos medievales se emplearon en Europa para segregar a los judíos, y que con los nazis se hacían inminentes. Antoinette, la joven protagonista de El Baile, sufre junto con la mudanza y la tintura de su cabello, otro cambio: la conversión al catolicismo. En tiempos previos al nazismo se hacía por estatus, para integrarse mejor a la sociedad de la élite francesa, pero durante la Segunda Guerra Mundial convertirse en un “cristiano no ario” (como eran llamados) era una estrategia de supervivencia. Nemirovsky sigue la tradición de la novelle, una narración corta, realista, normalmente de corte satírico, que originó en Italia durante la Edad Media para dar cuenta de sucesos locales políticos, humorísticos y/o amorosos. En El Baile leemos la historia de una vida que transcurre a la sombra de otra: la de Antoinette, de 14 años, que vive con Rosine Kampf, una madre que la ve como un estorbo.

“Pobre mamá” dice Antoinette después del fiasco del baile que nadie sabe todavía que ella provocó. Su madre no lo nota, pero estas palabras están llenas de la misma condescendencia con la que Rosine Kampf muchas veces menospreció a su hija. En su mente, Antoinette es una mujer muy superior a su madre: más hermosa, más noble, más elegante, más joven y por supuesto más merecedora de amor. Las relaciones entre madre e hija a menudo conllevan conflicto. La hija busca la aprobación de la madre y se forma de ella un modelo. Es una cuestión de supervivencia: una criatura está diseñada para depender de su madre y se sentirá inclinada a formar un fuerte lazo con ella. Las críticas y la indiferencia retuercen dicho lazo formando un nudo corredizo preparado para ahorcar a la hija, controlada e ignorada al mismo tiempo. Rosine Kampf se siente mujer antes que madre y quiere vivir ella. Esto trastoca el ideal del apoyo materno en rivalidad. Aunque no lo dice directamente, las palabras de Rosine siempre dejan un mensaje velado que carcome poco a poco a su hija: “Me arrepiento de tu nacimiento. Me robaste la juventud. Yo nunca quise ser tu madre”. Desprecios como los que sufre Antoinette destruyen su confianza en sí misma y dificultan sus relaciones con los demás, en especial con otras mujeres, a las que acaba viendo como enemigas -tal como sucede con la señorita Isabelle y con Miss Betty-. Sometida a humillaciones públicas y privadas, al silencio (pues “Una niña debe hablar lo menos posible con los mayores”) y a los bruscos cambios en su estilo de vida, Antoinette se siente perdida y anulada. Se convierte en una persona dramática y amargada (algo aprendido de su madre), con sueños de grandeza y deseos encontrados de castigar al mundo y abandonarlo todo. El conflicto ocurre porque ambas desean lo mismo (“yo quiero vivir”, “yo quiero ser amada”, “yo quiero bailar”, “yo quiero ser admirada”) y se encuentran enfrentadas en una competencia que resulta antinatural entre madre e hija.

Antoinette se siente prisionera entre gente sin clase. “Nuevos ricos”. En la novela de Nemirovsky nos adentramos en el mundo de las apariencias, las hipocresías y la superficialidad. La vida social gira alrededor de la reputación, de la cantidad, de la ostentación. Y unos nuevos ricos como los Kampf, entrando apenas al “baile de máscaras”, resultan especialmente grotescos. Antoinette ha sido criada en este ambiente de doble moral, de puñales traperos, de intenciones maquilladas, y ha aprendido a comportarse de igual manera, cultivando la más baja opinión de la gente y los más oscuros deseos sin decir nunca la verdad ni dejar traslucir las emociones (llorar en público la avergüenza). La educación en casa resulta ser sólo otro mecanismo de control, parte del encierro agobiante. La niña vive en una soledad rencorosa, sintiéndose impotente.

La venganza de Antoninette parece suceder por un impulso y no por un acto premeditado. “Una necesidad salvaje de desafío y de hacer daño” la inspira para destruir las invitaciones de las que dependía el triunfo social de su madre. Sin embargo esto no fue cosa de un momento: la niña llevaba tiempo rumiando su odio. Y la catástrofe resulta más espectacular de lo que ella se imaginó, y se da el gusto de verlo en primera fila, aunque paralizada por la emoción: cómo la orgullosa Rosine quedaba humillada frente a la señorita Isabelle, precisamente la persona en la que esperaba despertar envidia. Esta última ironía nos lleva al final del baile fallido. La novela nos dice solamente que una de las dos quedará en las sombras mientras la otra triunfará: el desenlace de una relación tóxica entre dos mujeres con deseos encontrados. Nemirovsky nos hace un relato profundamente emocional y femenino, en el que entran en juego las relaciones familiares y las de la sociedad (entre razas, religiones y clases sociales) poniendo en el centro la identidad que construye para sí una adolescente soñadora y triste a quien la humillación a la madre/enemiga le arranca una sonrisa secreta en la última página.

Es una novela muy corta y hermosa, realmente se las recomiendo.

"El reloj toca cuatro veces... Otra hora perdida, hundida, que se ha escurrido entre los dedos como el agua y no volverá..."

COMO AGUA PARA CHOCOLATE

COMO AGUA PARA CHOCOLATE


Ensayo acerca de la película mexicana de Alfonso Arau basada en la novela de Laura Esquivel.


Esta película es un encanto, y combina dos temas maravillosos: la cocina y el amor. Está llena de realismo mágico, drama, comedia y una visión muy femenina y hermosa de la vida.

LA SAL DE LA MUERTE QUE SAZONA LA VIDA


Cuando nació Tita, su madre había llorado tanto la muerte de su esposo, que la bebé salió del vientre en medio de un río de lágrimas. Al secarse el agua, dejó la cocina cubierta de sal, que sirvió para sazonar las comidas por muchos meses. Tal es el mágico principio de la película Como agua para chocolate del director Jorge Arau basada en la novela de Laura Esquivel, quien también escribió el guión del largometraje. La historia es contada por Esperanza y se trata de Tita, su tía, una joven que al ser la menor de su casa está condenada por la tradición familiar a cuidar a su madre hasta que muera. Esto convierte en prohibido su amor por Pedro y la obliga a poner sus sentimientos en las masas, las salsas y los guisos que prepara como cocinera de la hacienda de Mamá Elena, una mujer dura y terca que defiende sus tradiciones, sus ideas y su hacienda con una voluntad de hierro.

En la obra, los alimentos funcionan como metáfora viva y palpable de los sentimientos y las pasiones humanas. El realismo mágico florece encantadoramente con cada comida. Así, la protagonista llega a cocinar con las rosas que le regaló Pedro, unas rosas que alcanzaron a arañarle el pecho tal y como el amor por él la había lastimado muchas veces. La idea de la receta viene de la voz de Nacha, la cuidadora y maestra culinaria que desde la tumba le sugiere que no tire las flores como le ordenó su madre sino que, como tantas veces antes, ponga sus emociones en la comida. Para Tita, el secreto de una buena comida es hacerla “con mucho amor”, pero también se puede cocinar con tristeza y poner a toda una fiesta a llorar pensando en sus amores perdidos o cocinar con rabia y darle problemas estomacales mortales a una hermana terca y desconsiderada que recuerda a la madre castradora. Cuando las exquisitas perdices en salsa de pétalos de rosa de Tita encienden el cuerpo de los comensales y provocan los halagos de Pedro, Mamá Elena la critica falazmente por no tener suficiente sal. La sal viene de las lágrimas, del dolor de la muerte. Lo que Elena le exige a su hija al pedirle sal es el luto, que viva en la tristeza y en la castidad, llorando el amor que se perdió y manteniendo sobretodo el renombre y las apariencias, así como ella lo hizo al renunciar a ese primer amor de raza negra del que nació Gertrudis. La historia de Gertrudis, la hija de un negro, también resulta contundente para hablar de la relación entre las razas, entre las clases sociales y entre los sexos en el México de la Revolución. Es Gertrudis quien se entrega sin reservas al placer, al sexo, a la guerra. Ella se va de la casa, liberada por el olor a rosas y el calor que subió por su cuerpo después de comer las perdices de Tita. Y esa libertad, esa rebeldía, la convierten en generala de un contingente de los revolucionarios y en confidente y consejera de Tita, siempre a favor del amor prohibido. Gertrudis representa a las Adelitas que desde los años de 1910 se alzaron en armas junto a sus maridos y a sus hijos para defender sus ideales patrióticos. Ella es mujer revolucionaria y se siente partícipe del destino del país y dueña de su propio destino, mientras que Mamá Elena se pone de parte de los roles tradicionales asignándole a su hija menor la cocina y a Rosaura, la del medio, el matrimonio y los hijos. Sin embargo, Elena no está tan condicionada por las tradiciones como para no empuñar un arma para defender su propiedad. “Los hombres no son tan importantes para la vida ni la revolución es tan peligrosa como la pintan” ríe Elena cuando se le increpa acerca de por qué no se casa de nuevo. Ella se ha hecho dura cuidando a sus hijas y administrando su casa, y muere defendiendo lo suyo. El día del entierro, en medio del dolor y del luto, es cuando nace el segundo bebé de Rosaura: una niña prematura llamada Esperanza y a quien Rosaura le asigna el triste destino de cuidar de ella hasta su muerte, siguiendo la tradición. Esperanza tiene un nacimiento similar al de Tita y se gana la compasión de su tía, quien se asegura de que a Rosaura se le pudran por dentro las palabras con las que sentenció a la bebé a una vida sin amor. Tita sazona esas comidas con rencor, con la sal de la muerte, y consigue liberar a su sobrina del yugo de la madre, haciendo posible para Esperanza probar las mieles del romance.

Como agua para chocolate es un cuento de hadas mexicano. La historia recuerda a la de la Cenicienta, a quien se le prohíbe ir al baile en busca del Príncipe. Tita y Pedro se encuentran en un baile y después de esa única noche, se les prohíbe estar juntos. La madre, Mamá Elena, reemplaza a la “madrastra malvada” al frustrar los sueños de su hija, obligándola a una vida de soledad y servidumbre, mientras que Rosaura encarna a la hermanastra fea y malvada que quiere robar el amor del galán. Todo esto dentro del contexto real mexicano, con una Revolución nacida del descontento por las desigualdades económicas y de poderes. Nuestros personajes, en medio de su tragedia familiar y amorosa, parecen alejados de la mayor parte de la violencia y del conflicto, gracias en buena parte a los esfuerzos de Mamá Elena por aislarse de los cambios del presente y mantener su hacienda como monumento de las tradiciones de un México ya perdido. Aun así, la realidad toca la puerta con la presencia de los extranjeros (el doctor americano John Brown, pretendiente de Tita) así como con los encontrones con la guerra, los felices (la visita de Gertrudis con su contingente) y los trágicos (la violación de Chencha y la muerte de Mamá Elena). Lo insólito está presente desde que atestiguamos el poder de los alimentos como forma de expresión (Tita pone en su arte culinario una parte de sí: lágrimas, sangre, deseo, que funcionan literalmente como un ingrediente más) y se manifiesta con aún más contundencia cuando aparece el fantasma de la madre para atormentar a Tita, clamando por la moralidad, castigando a Pedro con fuego. Y así hasta el final, cuando la muerte le arrebata a Tita su amor largo tiempo esperado y a ella no le queda más que arder con él, dejando atrás el libro de su vida: un libro de recetas que contiene el secreto de usar la sal de las lágrimas para sazonar las pasiones de la vida.

¿Vieron la película? ¿Cuál fue su parte favorita?

"Era tan real la sensación de calor que le invadía, que ante el temor de que como un buñuelo le empezaran a brotar burbujas por todo el cuerpo, el vientre, el corazón, los senos. Bajó la mirada y trató de huir."

AGUA

AGUA


Reseña de la película de la genial directora india Deepa Mehta.


Agua hace parte de la trilogía elemental de la directoria Deepa Mehta, que también incluye las películas Tierra y Fuego que tratan los temas de los conflictos político/religiosos y el de la homosexualidad, respectivamente. Agua trata sobre las tradiciones indias respecto a las mujeres.

¿Y si la conciencia entra en conflicto con la fe? Pregunta Didi Shakuntula. Esa es la pregunta que el espectador tendrá que responderse tras conocer la vida de reclusión y pobreza de las viudas en la India de la pre-independencia. ★★★★★

Título Original: Water.
Año: 2005.
Dirección y guión: Deepa Mehta.
Actores: Seema Biswas como Shakuntala, Lisa Ray como Kalyani, John Abraham como Narayan y Sarala como Chuyia.
Duración: 114 minutos.

“Ojalá en su próxima vida sea un hombre” es el deseo que una viuda para la recién fallecida Patiraj, un deseo más que comprensible si consideramos la vida de estas viudas en la India de 1938 (hacia el final de la época en la que la India era una colonia británica) en la que las mujeres que han perdido a sus maridos se convierten en marginadas. Sobre ellas se centra la historia de “Agua”, una película de la aclamada directora, productora y escritora de origen indio Deepa Mehta, nacida el 1 de Enero de 1950 en Amritsar. Esta directora ha recibido honores por enfocar sus películas en problemas sociales y políticos como los que viven los protagonistas de su trilogía elemental sobre la vida en la India, de la que hace parte “Agua”, llamada así por la idea de la directora de que existe agua estancada y agua en movimiento, y que las tradiciones estrictas y represivas son como agua estancada que debería dejarse fluir para que cobre vida. Así, los episodios más significativos de la historia (en especial los encuentros entre Kalyani y Narayan) están acompañados de la lluvia que lleva mensajes de amor (como en el poema de Meghaduta) y del río sagrado que lleva en su cauce la vida y la muerte.

La pequeña Chuyia, de solo 8 años, ha enviudado de un hombre que jamás conoció y fue abandonada en un Ashram, la “casa del dolor” en la que un grupo de mujeres cumple su sentencia al rechazar las únicas otras opciones que se les ofrecían al morir sus esposos: arrojarse a la pira funeraria y morir incineradas con ellos o casarse con sus hermanos menores, si lo permite su familia. Deben raparse la cabeza, vestir de blanco representando su luto y renunciar a las comidas calientes y dulces. Así lo dicta el código Manu, que según la tradición fue dictado por el sabio Manu como iluminación para los rishis, un texto de hace 2000 años (data del segundo o tercer siglo de la Era Común) que incluye normas morales y legales que señalan a las mujeres viudas como personas medio muertas. Aun así, como lo señalan el apuesto gandhinista Narayan y el honesto gurú que atiende a Didi Shakuntula, a veces las leyes se ignoran o se distorsionan cuando es conveniente, en este caso, por cuestiones económicas. En la misma línea de pensamiento, Mahatma Ghandi es considerado por el eunuco/proxeneta Gulabi como un loco que destruirá a la India, y así mismo piensan muchos tradicionalistas y fundamentalistas, pero para Narayan y el gurú, Ghandi es un hombre de conciencia, de razón, un hombre que habla a favor de las viudas y de los intocables porque ama la verdad y considera que la verdad ES Dios.

Sin embargo, la película no gira alrededor del líder pacifista, sino alrededor de las privaciones, la soledad, la tristeza y las sencillas alegrías de las viudas recluidas. Es evidente que estas mujeres viven en la desigualdad de un mundo patriarcal que las considera sucias, como un despojo que contamina hasta con su sombra. “¿Y dónde está el Ashram de los hombres?” pregunta la inteligente Chuyia y de inmediato es maldecida por las otras mujeres, resignadas a las viejas costumbres. Costumbres que permiten que mientras ellas mendigan afuera de los templos, los hombres ricos (y casados) contraten los servicios de Kalyani, quien sirve como prostituta para apoyar económicamente al Ashram -y aun así es despreciada hasta por las viudas que comparten su misma suerte. La división entre clases sociales es marcada: la mayoría de las viudas ni siquiera sabe leer, mientras que los ricos ignoran impunemente las leyes morales, estudian en con los británicos y cantan en inglés.

En medio de las multicolores telas indias, de los vibrantes tonos de la naturaleza y de la alegría del Holi, contrasta el austero sari blanco de Chiyua, una niña de mente aguda que no pierde la esperanza y que no deja de amar. Chiyua le da vida al encierro acompañando el amor de Kalyani y Narayan, jugando con el pequeño Kaalu, consintiendo por última vez a la dulce Patiraj, saltando y correteando al ritmo de la apasionada música india que suena de fondo (y que nos habla de una tradición llena de belleza así como de sufrimiento). Cuestionándolo todo, luchando contra la indolencia de Didi Madhumati, desordenando la monótona vida del Ashram, la “ratoncita” Chiyua agita las aguas sagradas del Ganges que señalan los confines de la vida de estas conmovedoras viudas. Sus historias nos dejan un sabor agridulce de esperanza en medio de la crueldad y con el anhelo de que el agua siga fluyendo y traiga un futuro más justo para las mujeres de la India y del mundo.

¡Realmente les recomiendo esta película!

"To talk about the truth is easy, but to live by it is not"