domingo, 25 de mayo de 2014

DULCES SUEÑOS

DULCES SUEÑOS


Como se los prometí, aquí hay algunos extractos de mi novela. La novela tiene en total (contando la página de título, los agradecimientos, el índice y todas esas patrañas) 285 páginas de Word en letra Calibri 12. Sí, es larga. Como les dije, comencé la novela a los 15 años y la terminé a los 17, pero no me gustó como quedó así que nunca hice el esfuerzo por enviarla a una editorial. Aún así, al terminarla se la envié a varios familiares, de los cuales sólo mi hermana la leyó y no hasta el final; ellos no son mucho de leer. También la arreglé y preparé como para imprimirla. Lo hice imitando el estilo de edición de algunos libros que yo tenía. Desde entonces mi forma de escribir ha cambiado mucho y quisiera pensar que para bien. Creo que tendré que releerla y reescribirla si es que alguna vez tengo intención de publicar. El título de la novela es "DULCES SUEÑOS", de ahí el nombre de la entrada.

Yo siempre he odiado esas historias melodramáticas de amor perfecto y sufrido. La mujer inocente y el hombre noble. Ambos son dulces, buenos y prácticamente no tienen ningún defecto (excepto amarse demasiado) pero "el mundo" está en su contra. Así, la pobre parejita ideal tiene que luchar contra los obstáculos que les imponen los que "no comprenden su amor." *rueda los ojos* 

Vaya, cómo odio eso. 

Quise escribir una historia que mostrara toda la fealdad y el crimen que hay detrás del "amor". La novela mezcla mis temas favoritos: lo onírico de los sueños y las pesadillas, la fantasía, el misterio y el terror. Hay escenas un poco grotescas, las de las pesadillas sobre todo. Ocurren varias muertes. Tiene secuestros, torturas, persecuciones y algo de magia. Es un extraño cóctel de cosas perversas que se confabulan para destruir y triturar todo lo puro y bonito que la gente espera encontrar en el amor. Más que todo, es una parodia -algo cruel- del "amor joven". A todo aquello que suele tratarse con romanticismo y humor yo le busco el lado oscuro. Y eso fue lo que escribí. Todavía me gusta mucho ese concepto pero no creo que lo haya expresado bien en la novela.

Frases de la página 3


Yo veía que muchos libros tenían alguna frase o cita significativa al principio, así que me imaginé que el mío también debería tenerlos. Escribí esto:


“Los sueños serán las mas increíbles, felices y aterradoras
Aventuras que tendrás, y cada vez que despiertes la vida te parecerá
Menos agobiante y más asombrosa”

“Soñar es dejar que tu mente vuele,
Soñar despierto es volar”

Lo sé, eso no tiene mucho sentido.

Siguen los agradecimientos y el ÍNDICE. Publicaré este último.

Índice


0. PRÓLOGO
1. DÍA NORMAL
2. EMOCIONES LIGERAS
3. ESCOTOFOBIA
4. HIPNOFOBIA
5. MISTERIOS
6. BRUJO
7. PARANOIA
8. MONSTRUO
9. LOCA
10. AYUDA
11. NO HAY LUGAR COMO EL HOGAR
12. EN EL HOSPITAL
13. DE LA SUERTE
14. ENEMISTAD
15. AMISTAD
16. FALSEDAD
17. PUNTO CRÍTICO
18. TRAICIÓN
19. BESTIAS
20. UN POCO INESTABLE
21. EL PLAN
22. LA BATALLA
23. TRES REYES MANDAN
24. PASADO
25. FUTURO
26. EPÍLOGO


Prólogo


Amanda retorcía la bufanda entre sus dedos trémulos mientras observaba desde aquella esquina, temblando. 

Observaba con ojos ardientes, hinchados y llorosos. Más allá estaba una pareja abrazada, dos personas que ella conocía muy bien. La chica tenía un pie elevado en el aire, inclinada sobre él.

La bufanda se rasgó entre los dedos de Ama. Por poco se arranca una uña cuando ésta se le enredó entre la tela, pero ese dolor no era más que un pellizco.

Él sonrió, la abrazó fuerte.

Ama dio un zapatazo y el tacón de su bota se rompió como un palito de pan. Sintió que se ahogaba y tuvo que tomar aire con todas sus fuerzas, pero el aire le quemó la garganta.

-Mi corazón es tuyo… -decía aquella chica con un dulce suspiro.

El joven se inclinó sobre la muchacha y le dio un beso.

Dentro de Amanda algo se quebró… Algo estalló.

-No es cierto… - susurró, pero fue un grito en sus entrañas.

De súbito una gota de sangre salpicó en la pared cerca de ella y sus ojos saltaron hacia la pareja. Con los ojos muy abiertos vio cómo la muchacha se derrumbaba escupiendo sangre de sus temblorosos labios.  Una hermosa mancha roja en su pecho. Un latido en las manos de ese joven. Un corazón. Arrancado.

A Ama le fallaron las piernas y calló sentada. Apretó los labios para no gritar.

A sólo unos metros de donde estaba, él devoraba el corazón de un par de mordiscos. El muchacho comenzó a asearse, a acicalarse. Se limpiaba la boca y la mano pasándose la lengua por la muñeca y luego por los labios y la barbilla. En el suelo, la muchacha era un borrón naranja, azul y rojo. Su vestido y su cabello pegados al suelo por la sangre.

Ama jadeó y giró su cabeza hacia el frente.  Sintió como un golpe en la espalda que la obligó a ponerse de pie y corrió con las alas que el miedo le prestó.

-NO, NO, NO, NO, NO, NO –era su rezo mientras el viento congelaba el sudor de su rostro.

Los faros de la calle estallaban a su paso en miles de centellas de vidrio, destellando como chispas en la noche. Con cada faro extinguido la sombra crecía tras de ella como si la persiguiera. 

-¿Y si corro lo suficientemente deprisa? ¡Llegaré al borde de la pesadilla y saltaré! ¿Saldré así? ¡ESCAPAR! ¡DEBO ESCAPAR! ¡¿NO ES CIERTO?! ¡¿ESTA VEZ ME EQUIVOCO?! ¡ÉL…! Él… -pensaba mientras corría.

Sus pies se enredaban entre sí haciéndola trastabillar cada tres pasos. Detrás de ella la calle comenzó a pulverizarse, convirtiéndose en tamo, desmoronándose y hundiéndose en la nada como en un reloj de arena.
Lo que sea que se tragaba la calle emitía un ensordecedor rugido sobrenatural. Había tinieblas y no luz al final de ese túnel. Amanda no temió. Corrió hacia ellas y atravesó la cortina de sombras de un salto cuando el suelo ya se deshacía bajo sus pies.

-No… No… ¡NO! –Gritó hasta quedarse sin voz.

Aquel mundo desaparecía sacudiéndose furiosamente. Las convulsiones de un maniático tratando de liberarse de su camisa de fuerza.


Poema


Un "poema" en el primer capítulo:


Se alzan con prepotencia y ardiente anhelo
Los albores de nuestro final
Las cenizas de nuestra gloria
El monumento de nuestra arrogancia.

Se alza y se ve de lejos
Lo que grande fue
Cubierto de óxido y verde
Y de vergüenza indeleble.

Como el ocaso es el agonizar del día
Y el amanecer el apocalipsis nocturno
Se levanta el cuerpo taciturno
De nuestro verdugo y vengador.

Y no hay campana que repique
Ni aliento que se corte
Ni ojo que se hinche
Cuando nuestra sangre corre.

Sobre nuestras cabezas traemos
Diadema pesada de deliberar impuro
Labios pintados con mentiras
Gritos son nuestro arrullo.

Trae, trae ya la espada
O el dogal que abrace nuestro cuello
De nuestros labios no salió perdón
Vano y ocioso es nuestro ruego.

El nacimiento, principio de la muerte
Nos parece ahora cercano y latente
Agrietados y polvosos los afectos
Nos traen sabores rancios en el viento.

Aliento caliente,
Ojos fríos
Pasado de higuera
Nuestra propia hoguera.

La tumba que cavamos
Las cadenas que confeccionamos
El ardid que tramamos
Se vuelven sobre sus amos.

No hay renacer ni redención
No hay esperanza ni canción
Sólo el redoblar de los tambores
Cuando cae la hoja y mueren los temores.

Seremos proverbios
Seremos dichos
Por seguir las huellas de las canas
Lucirán nuestras cabezas en andanas.

¿Qué dios o qué estrella
Impedirá el fin de nuestra epopeya
Y nos salvará del blandir impetuoso del hacha
Y la caricia áspera de la tralla?

Para que podamos vivir otro día desierto
Jornadas de suspiro y de lamento
Envidiando la suerte del muerto
Maldiciendo el estamento
Falsificando el juramento
Ignorando el mandamiento

Y editando el testamento.

Pesadilla


Una de las pesadillas. Esta escena es un poco "gore":

Ciega, estaba ciega. Se sentía atrapada entre dos cuerpos. Una sensación extraña y desagradable. Era como si se hubiera metido en medio de una pelea. Una lucha encarnizada y salvaje estaba teniendo lugar y ella estaba en medio de los rivales. Sentía puñetazos y patadas volar cerca de ella y de vez en cuando uno de los golpes la alcanzaba, empujándola y lastimándola.

No podía ver, mas sí sentir. Y no se sentía bonito. Uno de los golpes la alcanzó en la boca, otro en las costillas. Los golpes no parecían ir hacia ella pero era como si aquellos dos que estaban peleando tampoco pudieran ver, o al menos no la veían a ella. Los labios reventados le sangraban y por más que intentaba no podía defenderse de los golpes. Ni siquiera sobarse las heridas. No había tiempo.

De repente oyó el sonido del viento siendo cortado. Uno de ellos debió de haber encontrado algún tipo de arma. Algo filoso.

Ama se quedó de una pieza. Aquel par de torpes la iban a descuartizar como a un cerdo. Quiso correr pero sus ataques eran tan rápidos que no había cómo esquivarlos. Si intentaba huir la atravesarían o la golpearían y si se quedaba, igual.

-No hay más –pensó-. Tengo que arriesgarme.

En el momento en el que inclinó su cabeza hacia adelante al empezar a caminar, un filo pasó a milímetros de su frente y Amanda pudo sentir que le cortó un gran mechón de cabello. De inmediato retrocedió pero sintió una espada ensartándosele en el estómago.

La chica gritó con todas sus fuerzas, pero no tuvo tiempo de llevarse las manos a la herida porque otro filo la atravesó. Otro, otro. De pronto la atravesaban desde ambos lados a toda velocidad. Se sentía atrapada en una máquina de moler. Siendo despedazaba.

Su cuerpo bailaba entre los filos, bamboleándose en una grotesca danza. Estaba empapada en sangre. Se quedó muda de gritar.

Amanda cerró los ojos con fuerza y hasta que le dolieron los párpados no los abrió. De pronto estaba en el mundo real otra vez. La luna brillaba intensamente y la habitación estaba iluminada con su blanca luz.


Bueno. Eso es to. Eso es to. ¡Eso es todo amigos!

"I can open up and cry, 'cause I've been silent all my life."


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