martes, 27 de mayo de 2014

POEMAS

 POEMAS


Algunos "poemas" que escribí un día, simplemente porque sí. Pensé en subirlos ya que después de todo lo que escribí en mis entradas anteriores era necesario un descanso con algo ligero:


Alicia 

 

Conozco a una santa que tiene los pies en el cielo. Se cuelga del sol como una piñata a punto de estallar y nos cubre con el ardor de los sueños. Su belleza ofende a las flores del prado. Ella mancilla la sagrada rosa. Te acaricia el corazón con una ternura dolorosa. Te arrastra consigo, eterna fugitiva. La punta de sus zapatos hace ondas en el mundo y nada vuelve a ser igual. Su corazón es tan duro como frágiles son los capullos que crecen entre su pelo. Las hebras de su cabello se entrelazan entre las tintas del atardecer. Su asiento son las nubes de los siglos pasados. Sus ojos son un vítreo mar tornasol que esconde en sus profundidades a los héroes olvidados. La luna es tan grande como sus enaguas. De sus codos y rodillas cuelgan hilos de plata cortados. Las estrellas las revienta entre sus dedos. Desgarra las aguas con sus uñas sedosas. Sus rodillas no se doblan y sus párpados no se cierran. Sus manos son frías pero sus pies queman marcando sus pasos hacia la eternidad. Entre sus costillas una espada brilla como un estandarte de victoria. Sobre su vientre duermen conejos de ojos sangrientos. Sobre su regazo los corderitos juegan con el cazador. Partidas en trozos, las mariposas duermen sobre su rostro. Sobre su pecho descansan alas de aves derrotadas. De su cuerpo brotan selvas doradas. Encontró un camino de oro entre los girasoles. Saltó al oscuro abandono de la libertad. La persiguen los muertos que dejó olvidados. Se sienta en un trono forjado por la tibieza de sus propias lágrimas. Se acerca a los labios pasteles redondos y los besa, tan sensual, que se destrozan antes de molerlos sus dientes. Su sangre es rosada y cremosa y no se derrama. La paz y la guerra se baten en duelo dentro de su garganta. Su conquista es tranquila, su grito, sordo y su derrota, casta. A la sombra de sus faldas crece todo lo vivo y lo extinto. Ella es una mujer, un augurio de lluvia. Ella define los terrores del mundo con una sonrisa.


Bajando y Huyendo




Baja del cielo,

baja pisando,

sobre las alas de un gavilán.

Baja corriendo,

baja llorando,

sobre la ruta del alcatráz.

Y sobre el pecho

trae escondido

el beso furtivo de un montaraz.

Y las aletas

de su vestido

cual mariposas al revolotear.

Huye corriendo,

huye saltando,

sobre los peces tejidos en tul.

Y el cristalino

color de su llanto

rompe las olas del mar azul.



"So long and good night."

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