martes, 10 de junio de 2014

PROCASTINACIÓN

PROCASTINACIÓN


Tengo una confesión que hacer: soy MUY perezosa. También soy limpia, ordenada y responsable (casi siempre), pero eso es sólo porque me obsesiono con la limpieza y porque temo quedar mal. Pero en el fondo, si de mí dependiera, me pasaría los días leyendo y viendo películas. Realmente no hay nada más satisfactorio en la vida que eso.

Estoy en la recta final del tercer semestre de mi carrera. Mis calificaciones son excelentes y la verdad no he tenido que esforzarme mucho. Me irrita cuando alguien dice que mi carrera es la más fácil de la universidad pero es totalmente cierto. Comparado con lo que hacen mi hermana y todos los demás estudiantes, yo prácticamente he estado de vacaciones. No siento deshonra alguna por estudiar algo más fácil, que me permite tener mucho tiempo libre y dejar las cosas para último momento. Cuando veo a alguien esforzarse duramente por hacer algo, aplaudo sin ganas. "Es genial que puedas trabajar tan duro" pienso "pero yo tengo mucho sueño ahora y no puedo seguirte". Así es, en el cuento de la hormiga y la cigarra yo sería la cigarra (a mucho orgullo). Envidio a las personas que tienen muchos logros y ganan mucho dinero, pero no lo suficiente como para hacer lo que ellos hacen. Prefiero ser pobre: tener menos y vegetar más.

Ayer hice un trabajo final en 4 horas y lo entregué a las 11:57 p-m., a tres minutos de que se venciera el plazo de entrega. ¿Por qué? He tenido mucho tiempo libre, pero los shows de televisión están mejor que nunca y he pasado mucho tiempo divirtiéndome con mi familia así que... No, no había tiempo para hacer tareas. Ahora mismo estoy aquí escribiendo en mi blog cuando debería estar haciendo otro trabajo final. ¿Quieren saber qué tan mal estoy? Les daré algunas pistas: es de 20 páginas, hay que hacer introducción, referentes teóricos, objetivos, metodología, conclusiones y bibliografía y hay plazo para entregarlo hasta hoy a las 12:00 p.m. Son las 6:30 p.m. y llevo una sóla línea. Además, voy a irme unas cuantas horas a casa de mi mamá a comer y ver televisión. ¿Olvidé mencionar que también estoy leyendo un manga, oyendo música y revisando mi Facebook?

Tal vez me faltan ánimos porque nunca descanso bien y también como muy mal. Pero qué más da, viva la procastinación.

"Si como una abeja afanas, ah ah, trabajas demasiado."


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