miércoles, 31 de diciembre de 2014

PEQUEÑA HISTORIA DE MI GATITO

PEQUEÑA HISTORIA DE MI GATITO

Literatura

¿Les gustan las cosas viejas? Yo no tengo muchas, soy una destructora de todo, me es muy difícil conservar algo viejo. Algunas de mis posesiones de la infancia más valiosas -de las pocas que todavía tengo- son mi osito blanco de peluche (aunque sin nariz) y un hermoso libro de cuentos cortos para niños titulado Pequeña Historia de mi Gatito. ¡Si pudieran verlo! Pero no hay imágenes de él en internet. Las ilustraciones son preciosas, delicadas, tiernas, me recuerdan a las de los mangakas clásicos de manga shojo. Se trata de seis adorables historias de gatitos que me entretuvieron varias veces durante la infancia. Además del título, la portada tiene el sello de Ediciones Edilux que dice "escogidos por maestros". Según la contraportada, el librito hace parte de la colección Pequeña Historia que incluye un libro sobre conejitos y otro sobre perritos, publicada originalmente por Editrice Capitol en Boloña. La primera edición data de 1989 y la edición en español es de 1991, impresa en Medellín, Colombia. La portada es toda rosada, con flores rosadas, azules y violetas y al frente hay un gatito blanco de ojos azules con dos lazos rosados atados a la cola y al cuello. Dos adorables ratoncitos color miel (que más bien parecen ositos de felpa) juegan con él. El interior de la portada es azul con siluetas de flores delineadas en blanco y dice ESTE LIBRO ES DE: dejando una línea en blanco en la que nunca nadie ha escrito su nombre. Las páginas están un poco manchadas por el tiempo y la humedad y ya tienen un olor a viejo muy desagradable, pero los colores siguen vibrantes y hermosos y las ilustraciones son perfectamente reconocibles. El texto está en letras grandes y las imágenes ocupan la página entera. Está sostenido por la mitad con una cinta adhesiva ya amarillenta. No se cuánto tiempo más pueda conservar el librito, así que, antes de que las pierda, aquí están las seis pequeñas historias:


PACO, PICO, POCO, PUCO

Paco, Pico, Poco y Puco son cuatro simpáticos gaticos.

Todos se parecen, y si no fuera por el color de su pelo, no se distinguirían uno de otro.

Paco es todo blanco, Pico es gris, Poco tiene el pelo rojizo y Puco es de un bonito color dorado. Están siempre juntos y no hacen otra cosa que jugar, persiguiéndose y saltándose por encima.

(La ilustración es de cuatro gatitos bebés. Sonríen, son ADORABLES. Tres de ellos están amontonados en una canastilla blanca rodeada de florecillas azules y púrpuras y uno más está en el suelo jugando con una bola de lana rosada)


TITI

Tití había nacido en un parque. Cuando abrió los ojos por primera vez, no encontró a nadie a su lado:

Ni a su papá ni a su mamá.

Además tenía hambre. Triste y asustado, habría querido ponerse a llorar de desesperación, pero no lo consiguió: Por más que se esforzó, ningún sonido salía de su boca.

Por suerte una viejita que pasaba por allí, lo vio, le cogió del cuello y se lo llevó para su casa.

-Te llamaré Tití -dijo la señora-. También yo estoy sola. Nos haremos compañía tú, yo, y Orestes, mi gorrioncito.

Tití habría querido darle las gracias, pero no pudo emitir ningún maullido.

En la casa, le dio una buena taza de leche caliente. Se la bebió de un trago y se sintió mejor. Después intentó pedir más, pero sin resultado: no conseguía maullar. Y esto lo entristeció mucho.

-¡No te preocupes! -gorjeó Orestes, el gorrioncito-. Yo te enseñaré.

Así fue como Tití, el gatico de pelo suave de color tabaco, aprendió a hablar, sólo que en vez de maullar, como hacen todos los gatos de este mundo, gorjeaba como un pájaro. Pero estaba contento. Y Orestes ahora se había propuesto también enseñarle a volar...

(La ilustración es de un gatito gordo color tabaco con un lazo rosado al cuello, saltando alegremente detrás del gorrioncillo rosado que intenta enseñarle a volar. Los rodean flores rosadas y hojas color  verde brillante)


ESTRELLITA

Marcos y Julia están en el colegio. la señora Alicia y su marido se encuentran trabajando.

Estrellita, la pequeña y graciosa gata gris, se quedó sola en casa. No sabe qué hacer y se aburre un poco.

Ha recorrido la cocina subiéndose a la mesa y saltando de una silla a la otra, ha jugado con la cobija en el dormitorio y se ha restregado un poco en la butaca para pasar el tiempo, esperando a que los niños y sus padres vuelvan a la casa.

De pronto tiene una idea. ¿Por qué no darles una bonita sorpresa a su regreso? Estrellita piensa un poco, después decide preparar un bonito ramo de flores y ponerlo en la canasta que hay en la entrada de la casa.

Corre hacia el jardín y empieza a recoger las flores más bonitas que encuentra. Hay muchas en las matas del jardín. Pero Estrellita las elige con cuidado, una a una, entre las que le parecen más bonitas y atractivas.

Después las lleva a casa y las coloca en la canasta. Y para completar su obra, la adorna con una bonita cinta rosada.

¡Imagínense lo contentos que se pondrán Marcos y Julia cuando vuelvan!

(La ilustración muestra a una gatita gris rayada atando una cinta rosada alrededor de una canasta de mimbre llena de flores azules. La rodean flores azules y florecillas rosadas)


BIGOTICOS

Bigoticos nació hace poco más de un mes y ya se va solo por los prados y bosques: Lo observa todo y no tiene miedo de nada.

Este bonitos gato de pelo todo blanco y con la cola rizada no soporta estar encerrado en casa. Después de beberse la leche que cada mañana su dueña le prepara, sale al campo y corre en busca de amigos y de aventuras.

-¡Bigoticos, Bigoticos! -lo llama la señora Clara-. ¡Bigoticos! ¿Dónde estás? ¡Ven aquí!

Pero Bigoticos está legos y no la oye.

Hace poco conoció a un simpático ratoncito que vive en una madriguera junto al riachuelo que corre por el bosque. No hay día que no le haga por lo menos una visita. Bigoticos se acuesta en la hierba de la orilla y espera. Si la espera se alarga, Bigoticos manda algún pequeño y triste maullido de reclamo.

Y entonces, de entre la hierba de la otra orilla, sale de un agujero el ratoncito.

-¡Hola! -lo saluda contento Bigoticos.

-¡Hola! -responde el ratoncito-. Mira qué bonita flor corté para ti. ¿La quieres?

Bigoticos y el ratón se han hecho verdaderos amigos.

(La ilustración es la de un gatito de pelo esponjado, blanco y miel, hay una canasta llena de flores y capullos rosados, azules y violetas frente a él. Hay una mariposa azul sobre la canasta, flores llueven del cielo y una florecilla morada le ha caído al gatito sobre la cabeza)


DORMILÓN

El nombre que le pusieron a este bonito gato es realmente acertado. Lo llaman Dormilón, como uno de los enanos del cuento de Blancanieves.

La razón es la misma y es muy sencilla: le gusta dormir. En cuanto puede, cierra los ojos y empieza a roncar, despreocupado de todo lo que ocurre a su alrededor.

Le gusta dormir cómodo. Para ello colocó una hamaca en dos árboles del jardín, y consiguió una blanda almohada y una cobija de colores. Y allí es donde pasa la mayor parte del día y de la noche. De vez en cuando le hacen una visita un gracioso pajarito azul y un simpático ratón amigo suyo. Pero la mayoría de las veces lo encuentran dormido. ¡Nunca se ha visto un gato tan dormilón! Se despierta sólo cuando tiene hambre. Entonces, adormilado, baja de la hamaca, se estira y, con pequeños pasos, alcanza la taza de leche preparada para él.

Cuando acaba de beber la leche, Dormilón se hace su limpieza: se pasa esmeradamente la lengua por todo el pelo, ayudándose con las paticas para la cara y detrás de las orejas. Después se pone a recorrer el jardín husmeando por todos los sitios. Pero sin que pase mucho tiempo vuelve de nuevo a su hamaca.

(La ilustración muestra un gato gordo, gris, rayado, durmiendo plácidamente sobre una hamaca sujeta de dos arbolitos jóvenes. Lo cubre una cobija de retazos y tiene la cabeza apoyada sobre una almohada blanca. Sobre una ramita un pájaro azul con el pecho rojo y una flor rosada en el pico, lo observa sonriente. En el suelo, sobre una hierba delicada, un ratón blanco de ojos azules y grandes orejas también lo mira, sosteniendo un ramo de flores rosadas en sus brazos)


VIOLETA

Violeta es una gatica tímida y delicada como las flores olorosas de las que tomó el nombre.

Violeta está siempre sola por su timidez.

-Ven aquí, Violeta -la llama su amigo el ratón-. ¡Ven a jugar un poco conmigo!

Violeta lo mira con sus ojos redondos y muy cariñosos, pero no se atreve a acercarse demasiado.

Es el único amigo que tiene. Y si el ratón se asusta y se va, la pobre Violeta se queda sola una vez más.

(La ilustración muestra una delgada rama poblada de flores rosadas y violetas. Una mariposa amarilla acude a ellas. Sobre la ramita está una gatita blanca y esponjosa, de ojos azules, acurrucada cuidadosamente al lado de un ratón color miel que le extiende amigablemente la patita, sentado al final de la rama, sobre las hojas)


En general es un libro encantador, precioso, tanto por las historias como por las ilustraciones y no puedo evitar suspirar un poco cuando lo abro y lo leo una vez más. ¿Alguna reliquia que les robe el aliento y les traiga recuerdos lindos? 

Este libro me ha dado una idea: ¿qué tal escribir una serie de cuentos con mis mascotas como protagonistas? Tengo que madurarla...

"Pussy cat, pussy cat, ¡I love you! Yes, I do..."


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