domingo, 31 de mayo de 2015

MOMENTOS EMBARAZOSOS

MOMENTOS EMBARAZOSOS

Diario

¿Alguna vez han tenido un "cringe attack"? Es cuando recuerdas algo embarazoso de tu pasado y la vergüenza es tan fuerte que te provoca un ataque. La reacción es física: sin darte cuenta comienzas a hacer muecas, a gesticular, a gritar, a hablar solo, a sollozar, a manotear. El término viene de Danisnotonfire, un joven youtuber inglés, sin embargo mi hermana y yo siempre los hemos tenido y los llamamos simplemente "momentos vergonzosos" o "momentos embarazosos". Son todas esas cosas que te hacen odiarte a ti mismo, que te provocan un *facepalm*, que te hacen exclamar "¿en qué estaba pensando?" "No puedo creer que yo hice/dije eso" "¿qué demonios me pasaba?" "Doy asco". Creo que después de años sufriendo estos ataques por fin puedo clasificar esos momentos fatales y tratar de entenderlos un poco.


  • Cuando no entiendes el sarcasmo y respondes como si fuera en serio. Esto me da mucha ira conmigo misma porque yo estoy acostumbrada al humor sarcástico y debería ser capaz de detectarlo. El problema es que cuando lo lees no es lo mismo que cuando lo escuchas y es más difícil de identificar. Ejemplo de la vida real: una vez, cuando iba a venir cierta celebridad de Japón a mi país, alguien comentó que "necesitamos un traductor, porque este señor tiene perfecto inglés". Yo respondí algo como "yo puedo ayudarles, yo también tengo perfecto inglés". Luego recordé que la persona de la que hablaban realmente era conocida por tener un pésimo inglés. Lo más gracioso es que me dí cuenta seis meses después y tuve al mismo tiempo una epifanía y un cringe attack. Rezo porque hayan tomado mi comentario a broma, pero lo dudo. *se mata*
  • Cuando no escuchaste/no entendiste el chiste y te ríes de todos modos pero la gente se da cuenta de que estás fingiendo. Cuando esto te pasa o arruinas el chiste para todos (porque dejan de reír para mirarte enojados y reclamarte por tu risa falsa) o te conviertes tú en el chiste. Normalmente es lo segundo, lo cual es menos peor pero aún así te hace ruborizar. No recuerdo un ejemplo específico pero sé que me ha pasado mucho. Por suerte suele pasarme con mi hermana, con quien tengo confianza.
  • Cuando no entendiste/no escuchaste lo que te dijeron y pides que te lo repitan una y otra vez. Hay dos escenarios: 1) la persona se cansa y te dice "¿sabes qué? Nada. No te lo voy a repetir otra vez" o 2) te ríes, haces un ruido como "hmmm" o dices "sí", "ajá" o "ya" para que parezca que ya entendiste pero resulta que la persona no estaba haciendo un chiste o una afirmación sino una pregunta y entonces te dice: "¿de qué te ríes? ¿No me estás escuchando?". En ambos casos quedas como un perfecto imbécil o como un desconsiderado que no presta atención cuando le hablan. Mal oído. Me pasa casi a diario. Es la base de mi ansiedad social.
  • Cuando haces un mal chiste. Lo malo de esto es que deja secuelas de por vida. Para siempre serás recordado como el que hace malos chistes a pesar de que el resto de tus bromas en realidad sean buenas. Esto sucede cuando cuantas un chiste que sólo tú entiendes, o lo cuentas sin gracia, o el chiste se interrumpe y cuando lo retomas ya ha perdido lo gracioso. También sucede cuando no conoces bien a la persona y en vez de reírse, se ofende, porque insultaste a alguien, una idea, un show o cualquier cosa que él o ella quiere. O cuando tienen sentidos del humor diferentes. O cuando la persona está triste o enojada y no de humor como para escuchar chistes. El caso es que la respuesta es una mirada fría y un silencio mortuorio. Me sucede cada vez que intento contar chistes que requieren gestos y reacciones visuales como los del Chavo o los de Condorito. Muchas veces intento zafarme fingiendo que no pretendía ser graciosa, que yo sabía que era un chiste malo. Nunca ha funcionado. No soy muy buena con ese tipo de comedia, lo mío es la ironía, el sarcasmo, el humor desmotivante y los juegos de palabras. Y cuando soy brillante en ese tipo de humor la gente se ríe pero al mismo tiempo se siente incómoda. No hay escapatoria. Ejemplo de la vida real: tengo muchos y muy recientes. Una vez estábamos comiendo un grupo de 5 personas en un restaurante y yo tenía prisa por irme. Una de las chicas se tardaba en terminar su comida así que le pedí que se apurara. "Es que estoy hablando al mismo tiempo que como" me dijo. "¿Y eso qué te indica?" le pregunté. Las risas estallaron, pero ella y su mamá parecieron un poco ofendidas. Otro caso fue la vez que intenté contarle el chiste de Condorito del hombre de las pelotas de ping pong a una compañera de la universidad (mi más reciente cringe attack). Me demoré casi 15 minutos construyendo el suspenso para el remate y cuando lo dije, lo dije sin gracia. No solo ella no se rió, de hecho tuve que decir "allí se termina el chiste" porque mi amiga se quedó esperando algo más. Si tienes que explicar que el chiste ya se acabó, no es una buena señal. Otro caso fue hace poco con la más reciente entrada que escribí para la Bow's Magazine. Se llama "Ita Style" y se trata de clasificar los subestilos del Ita (la versión fail del Lolita) a modo de parodia y sátira. Esperaba que la gente se identificara y se riera, pero la mayoría se ofendió porque creyó que yo estaba atacando a alguien (no tengo idea a quién). Respondí tantos comentarios de gente criticándome que me cansé y no he vuelto a mirar la entrada, aún así la última vez que revisé estaba entre las entradas más populares de la revista. Al final no entendí si gustó o no gustó.
  • Cuando intentas integrarte y/o meterte a la fuerza en un grupo o hacerte amigo de alguien y no funciona. Eso me sucede casi siempre que intento socializar. Como no soy muy buena en el asunto, intento ser demasiado amigable y acabo pareciendo falsa y boba. Probablemente la gente con la que más he querido simpatizar son quienes me consideran más irritante. Ejemplo de la vida real: cuando intentando hacerme amiga de una Lolita la contacté por mensaje privado y cuando no me respondió comencé a mencionarla de vez en cuando en mis comentarios como si fuéramos amigas. Me moría por conocer a otra Lolita y pensaba que solo porque a ambas nos gustaba las mismas cosas ella aceptaría de inmediato mi amistad. Nada más lejos de la realidad. La chica hasta ahora no me ha dirigido la palabra. Si vio mi mensaje y mis comentarios seguramente pensó que era una acosadora o una pesada, o simplemente estaba ocupada teniendo una vida (a diferencia de mí). También me sucede mucho cuando intento integrarme a la comunidad Lolita ya sea local o internacional. Siempre hago comentarios tontos, propuestas inútiles, hago cosas que no vienen al caso y la gente acaba pensado que soy una tonta tiernita. Debo tener fama de imbécil en toda la comunidad internacional.
  • Cuando haces un escándalo por algo que no valía la pena. Sucede cuando te asustas o te enojas antes de tiempo, casi sin razón, y decides hacer público tu ataque de nervios. Normalmente no te das cuenta de que te estás precipitando o de que estás siendo infantil hasta que tres o cuatro personas te dicen que exageras. Y lo peor es que el 90% de las veces, tienen razón. Ejemplo de la vida real: cuando compré mi primer vestido con mangas Lolita y resultó ser el que traía el print al revés. Había ahorrado meses para comprarme algo Lolita y me lo pensé mucho para comprar el vestido que finalmente escogí y solo tres días después salió el anuncio de que todos los vestidos de esa tanda habían salido con el defecto de fábrica de que el estampado estaba volteado. Yo no estaba segura de qué tan malo era así que me puse a leer comentarios de chicas que ya lo habían recibido y todas decían que era espantoso, que se veía tonto, que era imposible de usar. Sentí tanta rabia y desesperanza que me fui a un sitio de ventas Lolita para "advertirles" a todas sobre el vestido, pero principalmente deseaba quejarme. Solo 20 minutos después cuatro personas ya me habían dicho que estaba siendo dramática, que el vestido estaba bien, que no era nada grave. Lo peor fue que en vez de aceptar que estaba equivocada, me puse a decir estupideces y a defender mi idea de que el vestido era una desgracia. Dos horas después me rendí y borré el post. Cuando el vestido llegó resultó que "al revés" significaba que en vez de mirar a la derecha, el print miraba a la izquierda. Un detalle totalmente insignificante. El vestido era hermoso. Me sentí como una imbécil por haber caído en el pánico colectivo y me prometí a mi misma no volver a comentar nada en el momento y en vez de eso dejar enfriar las ideas.
  • Cuando cometes un error del que ya te habían advertido. Me pasa todo el tiempo en el trabajo. Lo más reciente fue que le envié un correo a una persona a la que no tenía que mandárselo cuando ya me habían explicado y era totalmente lógico que a esa persona no se le podía mandar eso. Soy. Una. Idiota.
  • Cuando te descubren en una mentira. Esto me pasó muchas veces cuando era pequeña. Recuerdo que en una ocasión mi abuela me mandó a comprar una arepa y yo me compré una de las más caras porque traía más ingredientes. Volviendo a casa ya me sentía culpable y cuando mi abuela me preguntó por qué había comprado esa arepa le dije que no había de las otras. ¡Que no habían arepas sencillas! ¡Que sólo habían con queso y mantequilla! *facepalm*
  • Cuando decides actuar por tu cuenta en vez de preguntar y te equivocas estrepitosamente. También en el trabajo. Hubo un problema de unos 15 días con un profesor porque mi jefa y yo no nos coordinamos con la información y cada una le mandó un correo diferente. El tipo se enojó mucho y estuvo reclamando por dos semanas seguidas en las que cada vez que llegaba al trabajo mi jefa me decía "ese problema se agrandó" y luego yo pasaba todo el día con un nudo en el estómago. Mi jefa es una gran persona, y de hecho creo que me consiente bastante, por eso me dio mucha pena fallarle así, porque no le consulté antes de mandar mi correo y no le avisé antes que ella mandara el suyo.
A pesar de este despliegue de culpa ¡tengo buenas noticias! Me reí mucho escribiendo esta entrada. Me reí hasta llorar. Así que al final resultó terapéutico recordar todas mis tonterías. Creo que lo mejor que se puede hacer con los cringe attacks es aprender a reírse de uno mismo para convertirlos en una fuente inagotable de humor.

"It's amazing / in the blink of an eye you finally see the light."

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