domingo, 28 de junio de 2015

LOLITA: ORIGINS

LOLITA: ORIGINS

Lolita

Algunas Lolitas se divierten mostrando fotos de su infancia, vestidas como muñecas, como hadas, como princesitas, o simplemente con la falda esponjada. “Lolita desde siempre ^^”. Sin embargo, nadie nace con el headbow puesto. Tenemos un pasado, una serie de eventos afortunados que nos llevaron a elegir este estilo por encima de todos los demás.

Les cuento mi caso. A diferencia de otras Lolitas, yo no puedo mostrar fotos de cuando era pequeña usando nada ni remotamente parecido al Lolita. Desde siempre, el 80% de mi guardarropa ha sido heredado y el 15% me lo compraban nuevo, pero sin darme a escoger. Así que hasta los 18 años, cuando empecé a manejar mi propio dinero, anduve por la vida reciclando el estilo de otros. Un día blusas de volantes de manga corta, al otro una camiseta polo, el uniforme del colegio que nunca estaba a la medida y los zapatos siempre una talla más grandes. No me quejo de mi infancia, pero este período de mi vida fue bastante triste desde el punto de vista de la moda. Como no podía escoger mi estilo, nunca tuve uno. Sin embargo sí alcancé a experimentar con varias modas alternativas, normalmente con resultados desafortunados.

Primero fue el gótico. Nunca me vestí gótica realmente, hasta los 17 años no tuve ni una sola prenda negra en mi armario, pero había visto las imágenes de Mana-sama en mi computadora en la época en la que a mi hermana le gustaba mucho el visual kei. ¿Cómo alcanzar ese majestuoso look? Comprándome unos wrist cuffs góticos negros con cintas púrpuras y usándolos con blusa de tiras, jeans azul claro, y sandalias grises, por supuesto. Afortunadamente no tardé mucho en darme cuenta que ese estilo no iba bien con nada en mi armario. Pero mi búsqueda continuó. El Oshare kei se puso de moda y comencé a frecuentar las convenciones de anime para comprar accesorios “Kawaii”. En una de esas convenciones conocí a unas Lolitas y les compré algunos headdresses. Sin embargo, tras leer los muchos tutoriales y reglas que supuestamente tenía el Oshare-kei y tras ver cómo se llamaban posers los unos a los otros en las redes sociales, opté por admirar de lejos esta moda. Por fin, a los 19 años le dije a mi hermana “estoy decidida, este año me convertiré en Gyaru”. Compramos pestañas postizas y pegamento. Acabé viéndome como un monstruo de cuatro párpados debido a mi incapacidad de ponerme las falsies cerca de mis pestañas naturales. Al principio escogí este estilo pensando en el Hime y creyendo que sería menos costoso que el Lolita (es menos tela, ¿no?), luego comprobé el alto precio de las brands Gyaru, y evalué que el estilo “wild and sexy” no era para mí. Al poco tiempo estaba revisando mis viejas carpetas en la computadora y encontré una llamada “Lolita” llena de fotos que representaban los distintos estilos Lolita. Busqué la palabra en Internet y apareció una traducción al inglés de varios escritos de Novala Takemoto. Mientras leía, todas las piezas cayeron en su sitio: Mana-sama en la G&LB, las Lolitas en las convenciones, los headdresses, el Hime, el estilo divertido y colorido. “¡Soy una Lolita!” Pensé. “¡O al menos debo serlo!” Y el resto es historia.

"Maegamepatsunhimekato"


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1 comentario:

  1. Hola linda,
    Me encantó leerte, porque me identifico bastante... aunque yo aún en mi vida diaria sigo siendo ecléctica aunque con cierto sello propio al que mis amigos suelen llamar: jeans bota campana y plataformas, y yo prefiero denominar hippie chic XD
    El estilo lolita me encanta! Pero el clima la falta de dinero, la cerradez mental de la gene de mi ciudad... me hacen desistir, al menos por ahora, así que el cosplay que es más 'esporádico' ha sido lo mío :3
    Besos***

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