viernes, 11 de diciembre de 2015

LA CLASE DE ÉTICA

LA CLASE DE ÉTICA


Diario


La clase de ética siempre fue para mí una tortura, igual que la clase de arte y la de educación física. Porque no era buena en ninguna. Arte, porque tengo manos torpes y no soy capaz de pintar, tocar, construir, moldear o esculpir nada. Hago unos adefesios que ni mi madre se atrevería a alabar. Educación física, porque le tengo miedo a las pelotas y soy muy débil y descoordinada. Ética, porque NUNCA. ENTIENDO. NADA. Ni aprendo nada. La clase de ética consiste en tratar de adivinar lo que piensa el profesor. En ética se trata de posturas y puntos de vista, pero casi nunca el profesor admite que los puntos de vista de los alumnos podrían ser válidos también sino que quiere que todos lleguemos a las mismas conclusiones (las de él) y que creamos todos en los mismos principios (los de él, ya sea que los haya sacado de un filósofo, de un dogma religioso o de un autor). Al final todo se trata de darle la razón al profesor, bueno, eso cuando la clase no se vuelve una excusa para ponerse a charlar tonterías y a jugar, porque francamente ni los mismos maestros de ética se toman muy en serio su clase (por lo que he experimentado). 

Recuerdo que las clases de ética en primaria eran clases de modales en las que nos enseñaban a comer bien, a sentarnos bien y a caminar rectos. útil, pero no muy relacionado con la Ética.

El profesor de ética más antiguo que recuerdo (creo que fue el primero) nos daba clases en sexto grado (primero de secundaria) y era un cura que hacía juegos de trivia, se burlaba de los estudiantes y nos ponía a leer fotocopias y hacer resúmenes. Eso era todo. Tenía una pésima personalidad y además nos obligaba a llevar dos cuadernos, uno de borrador y el que se le presentaba a él cada período que era el limpio y que tenía que estar bonito y decorado. Para mí era una tortura porque como soy mala en artística, no tenía ni idea de decorar y el cuaderno en limpio acababa pareciéndose mucho al de borrador.

La siguiente profesora de ética que recuerdo fue la única cuyas clases me gustaron, porque ella empleaba la psicología y el psicoanálisis para que estudiáramos la afectividad y el pensamiento. No estoy segura de que eso tuviera que ver con la ética pero al menos era algo interesante y útil.

En la universidad me encontré con un profesor de ética que era una matón que no hacía más que intimidar a los estudiantes e insultarlos (y fingir que eso era normal, parte de la clase, que ese era su "estilo" de enseñanza). Y por supuesto, este profesor esperaba que uno le leyera el pensamiento y hacía preguntas ambiguas e incómodas cuya respuesta uno sólo podía adivinar. Y si no adivinabas la que él quería, te trataba de imbécil.

Con las clases de filosofía solía pasarme lo mismo. El único profesor de filosofía que recuerdo era un tonto que no hacía más que presumir de su ateísmo y que llegaba a las clases a repetir que "Dios no existe" y que le gustaría que se le apareciera el Diablo. Bueno ¿y eso en qué nos va a ayudar a comprender la filosofía?

En fin, las clases de ética siempre fueron un tormento para mí porque todo es terriblemente impreciso, ambiguo y personal, y me hace sentir la obligación de estar de acuerdo con el profesor y con los teóricos que el profesor recomienda. Nunca entiendo bien los trabajos que hay que hacer y es la materia en la que siempre obtengo notas mediocres. En este momento estoy esperando la calificación de un trabajo que entregué a un nuevo profesor de ética y sigo sin tener idea de si lo hice bien o mal. Es frustrante y medio...

¿Cuáles eran sus clases menos favoritas en el colegio o la U?

"This shit is bananas! Ba-ba-bananas!"


1 comentario:

  1. en el cole odie educacion fisica, porque el ejercicio y yo somos enemigos y yo no estaba en rosca y asi que hubo un par de ocaciones en las que perdi, el resto fue "buena".

    y respecto a la etica para mi no es mas q una clase de relleno en la q no te enseñan nada y en la u me decepciono mucho esa clase, ya qe pensaba que hablariamos sobre la etica profesional pero no, punto a favor el profesor tenia era bueno creo que demasiado, debio ser mas estricto con unos estudiantes groseros e inmaduros y eso que esa clase es de ultios semestres, al final no aprendi nada solo el dilema del pricionero

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