domingo, 27 de marzo de 2016

CLICHÉS DE LOS QUE NO ME CANSO NUNCA

CLICHÉS DE LOS QUE NO ME CANSO NUNCA


Anime, Cine, TV


Aunque es muy entretenido burlarse de lo tontos y predecibles que son los clichés, la verdad es que muchas veces funcionan. ¡Si no está dañado no lo repares! O en otra palabras, no intentes mejorar lo que ya está bien, solo úsalo hasta que realmente le haga falta un retoque. Estos son algunos clichés del entretenimiento de los que nunca tengo suficiente.



El detective implacable. En animes, novelas y películas donde está implicado el largo brazo de la ley nunca falta un detective (o inspector, cualesquiera el título) talentoso pero muy severo que vive para su misión y está dispuesto incluso a ignorar las reglas de su profesión para atrapar a su "presa". Este detective está tan convencido de que él es el "bueno" y el criminal que persigue es el "malo" que se niega a ver cualquier matiz de grises o escuchar razones que puedan alterar esos extremos opuestos de la justicia. Se nos suele presentar como un genio con un récord perfecto, nunca ha fallado un caso, tal vez excepto por una vez que falló por poco y eso lo marcó para siempre empujándolo a querer convertirse en un detective perfecto. Sus habilidades de deducción, análisis, persecución, etc., son sobrehumanas. Sin importar su físico siempre es muy atlético y suele ser bueno en peleas cuerpo a cuerpo y uso de armas y herramientas, más por su inteligencia que por su fuerza bruta. Es obsesivo y casi no tiene amigos, si tiene familia no se lleva bien con ella pues es muy frío, y vive para el trabajo. Suele tener algún tic extraño, una movida u arma secreta o algo en particular que lo hace parecer anormal. Sus compañeros lo admiran, envidian y un poco hasta lo temen. Sus motivos ulteriores pueden ser una venganza personal, la devoción religiosa, una visión particular de lo que es la Justicia, el Orden Natural, lo Correcto o como quieran llamarlo, y a veces simplemente por diversión. Su principal característica es que jamás se rinden, incluso cuando sus compañeros han dado todo por perdido o sus jefes los han sacado del caso. Y no lo hacen precisamente por las víctimas sino por los motivos personales que he mencionado anteriormente. Si pierden o se equivocan suelen recuperarse inmediatamente o perder totalmente el deseo de seguir y retirarse de su trabajo. Con ellos todo es negro o blanco, siempre se van a los extremos. Me encantan porque son admirables en su devoción a lo que aman. Son verdaderos apasionados de su carrera que hacen todo el esfuerzo posible y dan el 150%.



El amigo incondicional. Si hay algo que alivia un poco una trama tensa es el que uno de los personajes principales tenga un amigo incondicional que siempre está allí para darle aliento, consolarlo y aceptarlo sin importar qué. Suele ser una persona divertida, despreocupada y dulce que a veces puede pasar por tonto debido a sus buena naturaleza. Es el que cuida de los demás personajes cuando están enfermos, el que les cubre las espaldas cuando hacen algo contra las reglas (incluso sin saber por qué lo hicieron), el que les trae regalos inesperados que los salvan de una necesidad, el que se ofrece para hacer de carnada, el que hace grandes sacrificios por sus amigos sin darles mayor importancia (muchas veces ni lo mencionan y sus amigos sólo se dan cuenta por casualidad). Me gusta este tipo de personaje porque es un friendship goals muy difícil de alcanzar. ¿Quién puede ser tan desinteresado, útil y sacrificado?



El trío dorado. Tres personajes que suelen ser los protagonistas de la serie. El grupo incluye casi siempre dos hombres y una mujer, en el que los dos hombres se pelean entre sí y se consideran rivales (ya sea por la atención de la mujer o porque tienen estilos de pelea o intereses enfrentados) y la mujer se encarga de mantener unido al equipo evitando que los hombres se maten entre sí o abandonen del todo la causa. Me molesta un poco cuando el papel de la mujer es el estereotípico de ser la más débil, la que necesita que la protejan, la mediadora, la que debe mantener la paz y al final quedarse con uno de los hombres, pero muchas veces el estereotipo se rompe y eso me encanta. Normalmente en el equipo hay combinaciones de el rebelde, el genio, el square (alguien estricto y serio), el fuerte, el gracioso, el débil, el callado, el robot (alguien que no muestra sus emociones o que de plano no las tiene), el gritón, el tsundere (alguien que parece serio y malhumorado pero que de vez en cuando muestra un lado dulce), el adorable, el guapo, el popular, el nerd, el anti-social, etc., etc., etc. A veces un solo personaje es una combinación de varios de estos clichés, lo cual irónicamente lo hace menos cliché  (por ejemplo Hermione es una square, genio, fuerte, nerd, lo cual es novedoso porque el nerd no suele ser también el más fuerte, especialmente si es una mujer). Normalmente están juntos por accidente, por circunstancias similares (estudiaban en el mismo colegio, academia, universidad, etc., fueron víctimas de la misma tragedia) o porque alguien los puso en el mismo equipo debido a que sus habilidades eran parecidas o complementarias, pero resulta que sus personalidades eran totalmente opuestas y eso hace que tengan problemas de convivencia. Al final acaban siendo grandes amigos y extrañándose y necesitándose entre sí. Normalmente hay uno que destaca más que los otros y se le considera el líder o el más aventajado, pero suele ser el "perdedor" quien inesperadamente salva el día. Me encantan los tríos dorados por el componente de la amistad y la variedad de las habilidades que tienen todos. ¡Trabajo en equipo! ¡Yay!



El niño loco con cara de niña. Tengo una relación amor/odio con este tipo de personaje, creo que más bien es un placer culpable, una de esas cosas que no entiendes por qué te gusta y hasta te da un poco de pena admitirlo. Pero este personaje me gusta mucho. Normalmente es un niño traumatizado que desde muy pequeño tuvo que sufrir grandes horrores ya que perdió a sus padres o tuvo unos padres (o tutores) terribles, el caso es que tuvo una infancia de pesadilla y en muchos casos padeció crueles y pesados entrenamientos para convertirse en un arma para alguna organización de élite. Comenzó a matar desde temprana edad (probablemente porque lo obligaron en algún juego desquiciado o por necesidad) y con el tiempo desarrolla un talento sobrenatural para luchar o para planear estrategias y dirigir tropas, tanto así que provoca miedo a adultos experimentados. Aún así, su mente de niño sigue siendo tan infantil e ingenua como la de cualquier otro, con la diferencia de que sus pensamientos han sido moldeados de manera retorcida, volviéndolo sádico, insensible y errático. Puede ser el que de las órdenes o puede que haga el trabajo sucio por su cuenta, pero de que está metido en algo turbio, está metido en algo turbio. Se lo reconoce porque es un demonio a la hora de pelear (o planear maldades) pero a veces otros personajes lo confunden con una dulce niña por el pelo largo, la voz suave y el rostro de angelicales facciones que esconden su siniestra personalidad. No son muy buenos obedeciendo reglas ni apegándose a los planes y no es raro que traicionen a su bando si aparece algo más "interesante" o "divertido". En general son máquinas de destrucción que matan con una sonrisa y se regocijan con la crueldad. Su motivación suele ser el simple entretenimiento, a veces es la venganza y a menudo están compensando (sin darse cuenta) alguno de sus traumas. Casi siempre aparece un personaje que se interesa por ellos ya sea románticamente o como un tutor o cuidador, e intenta cambiarlos y salvarlos de sí mismos. Pero en general no tienen amigos ni les interesa tenerlos, los demás no los comprenden y ellos no comprenden a los demás. Corresponden al TV Trope de Enfant Terrible. Supongo que me gustan porque son demasiado extraños e independientes. Sí, ha de ser eso.

¿Algún cliché que en realidad les guste?

"You know you want it"


1 comentario:

  1. jajajajaja por Dios no soy la única con el fetiche hacia los niños locos con cara de niña, no me canso de eso XD
    Besos

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