viernes, 22 de julio de 2016

ERIS O LA DISCORDIA

ERIS O LA DISCORDIA


¿Les ha pasado que hay una persona a la que no pueden comprender, con la que no pueden conectarse por más que lo intenten? Y no es que les caiga mal, no es nada personal. Tampoco es que sean opuestos, como que uno es inteligente y el otro tonto, o uno malo y el otro bueno. Simplemente tienen experiencias de vida, opiniones, formas de reaccionar, formas de pensar y formas de razonar muy distintas. Tan distintas, que esa persona dice manzanas y tú entiendes naranjas, y tú le pides fríjoles y te da uvas. Bueno, normalmente eso no pasa de ser socialmente incómodo y lo más probable es que esa persona nunca se convierta en tu amiga, porque no pueden llevar una conversación y no tienen en común más que las cosas básicas que se tienen en común con cualquier ser humano. Pero a veces eso se puede convertir en un verdadero problema cuando esa persona resulta ser alguien que tiene autoridad sobre ti, con el potencial de arruinar tu vida. Es decir, tu jefe, tu abogado, tu profesor.

En mi caso, esto me sucede mucho con mi jefa. Ella es muy amable y comprensiva. A veces cuando cree que cometí un error, ni siquiera me lo dice, prefiere ignorarlo y hacer como si nada, simplemente piensa en reparar lo que esté mal, aunque creo que a veces se preocupa demasiado por problemas que, yo diría, son de fácil solución. Aún así, muchas veces siento que esos errores solo son por falta de comunicación, no porque no nos comuniquemos, sino porque cuando lo hacemos ella me habla en otro idioma. No literalmente. Sino que ella me dice unas cosas y no me dice otras, creyendo que están perfectamente claras, obvias e implícitas y que yo fácilmente leeré entre las líneas de lo que sí me dijo para encontrarlas. A veces hasta siento que se contradice, porque no me especifica a qué se refiere o qué es lo que espera. Me dice "haz un informe de lo que recibimos esta semana" y luego "oye, te faltó poner lo que enviamos esta semana, si te pedí informe era para que me mandaras lo que recibimos y también lo que enviamos". Cosas así. Es muy confuso. Hay temporadas en las que tengo unos cuatro tropiezos en una sola semana porque no puedo entender las instrucciones que me da, o porque sus instrucciones de ahora chocan con las que me dio antes, pero si ignoro las de antes me dice que eso ya me lo había explicado. Seguramente ella se siente igual respecto a mi forma de ser. Me ha preguntado varias veces si estoy enojada, enferma, cansada o aburrida con el trabajo, cuando simplemente mi personalidad es calmada y callada. Debe sentirse insegura a veces cuando ve mi cara completamente seria, ya que ella es muy alegre y expresiva incluso cuando está triste. Y tiene muchas tristezas, pero es muy positiva. Ustedes dirán: "pues deberías hablar con ella". Pues no, no sirve. Nuestras diferencias en el modo de pensar son simplemente infranqueables. Sería como intentar hablar con una persona que habla en arameo, no entenderle y luego preguntarle a esa misma persona qué es lo que dijo. Simplemente no funciona. Pero al menos con ella no es tan malo porque tiene mucha paciencia conmigo y hemos podido solucionar las cosas y avanzar en nuestro trabajo como un equipo. 

Lo mismo (y esto es lo peor) me sucede con algunos profesores. Con uno en especial es horrible porque él no es nada comprensivo y asume que si se te olvidó algo, no entendiste lo que él quiso decir o no llegaste a las mismas conclusiones que él es porque no estabas prestando atención o porque simplemente eres un imbécil. Así que sí, yo soy la imbécil de la clase. Lo más estresante es que tengo varios compañeros que le entienden perfectamente y le entregan los trabajos tal y como él los quiere. Yo a duras penas puedo entender qué rayos hay que hacer para los trabajos y normalmente tengo que trabajar con ideas de las que no estoy muy segura y con muchas suposiciones de lo que él realmente espera de mí (las cuales suelen ser diametralmente opuestas a lo que él quiere). Pensándolo bien, esos compañeros que lo entienden a él también son muy diferentes a mí, con vidas y personalidades que yo ni siquiera alcanzo a imaginar. Será por eso que sí conectan con ese profesor. El problema es que tanto la actitud de él como nuestras irreconciliables diferencias hacen que no me sea posible entregarle un buen trabajo y que hacerle consultas sobre el mismo sea más que inútil: es perjudicial, porque cuando le pregunto y me responde él cree que se explicó bien y que yo le entendí y ahora no tengo derecho a equivocarme, cuando en realidad sus explicaciones -a mi entender- se contradicen, y solo me confunden más y me preparan para otro fracaso. Nada qué hacer. Con ese profesor nunca seré brillante, y por eso lo evito. Este semestre tuve que ver clases con él para no retrasarme con el pénsum y como me lo temía desde que lo conocí en el segundo semestre es probable que haya perdido la materia porque no entendí el trabajo final (sería la primera vez que saco un puntaje bajo en toda la carrera). Ahora tendré que repetir, y si es con él es seguro que volveré a perder y caeré en Bajo Rendimiento Académico. Ojalá mi promedio me salve. Definitivamente no puedo estudiar con él, en sus clases me siento como una inmigrante en un país totalmente nuevo estudiando con un profesor con muy poca paciencia. Y no hay nada que pueda hacer excepto evitarlo a toda costa. Al principio me caía mal, ahora estoy más allá de eso; simplemente lo veo como un alienígena malhumorado e inexpugnable por el que no puedo sentir nada porque ni siquiera soy capaz de entender de qué está compuesto.

Es frustrante y muy curioso ese fenómeno: que sea realmente imposible comunicarse con algunas personas aunque hablen el mismo idioma, simplemente porque son tan, TAN diferentes a uno mismo en todo. Deben haber estudios psicológicos sobre el asunto. Bueno, por ahora lo único que puedo hacer es evitar lo mejor posible la discordia y buscar cómo seguir con mi semestre por otro lado.

¿Han conocido a alguna persona que simplemente no entiendan?

"Je ne comprends pas A peine si j'en crois mes yeux"

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