sábado, 4 de marzo de 2017

SALCHICHA FEA

SALCHICHA FEA


Opinión, Diario


¿Qué significa ser fea?

shiroiroom:

Hace poco leí una carta de una usuaria de Reddit en la que cuenta su experiencia como una mujer fea en una noche de chicas. Un evento normal en la vida de casi todas las mujeres jóvenes se convirtió en una pesadilla para ella simplemente porque no era la más atractiva. La traduciré al español desde Cosmopolitan:

Soy una mujer fea. Siendo objetivos, realmente lo soy. Por favor no discutas conmigo, Reddit. No tengo sobrepeso, de hecho estoy en mejor forma que la mayoría de las mujeres de mi edad, me visto bien, soy muy buena con el maquillaje. Pero la semana pasada el mundo simplemente tuvo que recordarme que, a pesar de todo eso, la gente hará todo lo posible por herirme.
No me voy de clubes con frecuencia, pero la noche del sábado fue una ocasión especial. Una amiga estaba celebrando que cumplía 21 y también era el finde después de una larga semana de exámenes brutales. Se sentía como un buen momento para liberar algo de tensión. Ya que no voy a clubes de seguido, realmente intenté verme bien esa noche. Había un atuendo que compré hace tiempo, pero que nunca había usado porque era un poco más sexy de lo que visto normalmente. Una amiga cercana lo escogió para mí cuando estábamos de compras y, como diciendo "¡eso es, nena!", me urgió a comprarlo. Me maquillé laboriosamente, me alisé el cabello, lo que siempre toma una eternidad porque mi cabello tiene muchísimo volumen, me puse ese atuendo que era demasiado sexy para mí. Y cuando me miré en el espejo incluso me sorprendí de mí misma. "Wow, ¿esa soy yo? De hecho me veo... ¡bien!"
Le mostré a mis amigas. Todas me dijeron que me veía genial. Y además lo decían EN SERIO. Fue como, ánimo feliz y genuino. Podía darme cuenta que eran sinceras y eso me hizo sentir tan bien, como si por una vez no estuviera haciéndome pasar por una chica atractiva con ropa y maquillaje elegantes, sino que yo ERA la chica atractiva. Hace siglos que no me sentía tan atractiva, Reddit.
Cuando llegamos al club nos llevamos una sorpresa desagradable. Nos habían dicho que esa noche no había cover (costo de entrada) para las chicas, así que ninguna de nosotras tenía mucho dinero en su persona. Bueno, nuestra información era errónea. De hecho sí nos cobraron el cover. Sólo una de las seis chicas tenía efectivo y sólo tenía suficiente para cubrir a dos personas. Cuando llegamos a la puerta y nos dimos cuenta de esto, un grupo de chicos detrás de nosotras se ofreció a ayudarnos. Cada uno puso algo más de un par de dólares para cubrir a mis amigas pero ni uno sólo de ellos se ofreció para cubrirme a mí. Una por una mis amigas fueron entrando y esperaron al otro lado de la puerta hasta que todas pasaran. Los chicos estaban haciendo de todo para evitar hacer contacto visual conmigo. Estaban mirando al suelo, a la calle, fingiendo buscar efectivo en sus billeteras para cubrir a una chica más. Era tan dolorosamente obvio que sentí ganas de simplemente irme a casa. Afortunadamente, mi amiga con dinero extra cubrió mi entrada así que me permitieron entrar.
Bueno, una vez estuvimos dentro pensé que podía simplemente olvidarme de ese incidente. Me había engalanado y salido para pasarlo bien y relajarme. Así que por un rato bailé con mis amigas. No pasó mucho hasta que otros chicos comenzaron a bailar con nosotras. Nos fuimos emparejando lentamente, había un chico cuyos dos amigos habían empezado a bailar con otras chicas y se había quedado solo. Empezó a bailar conmigo, pero todo el rato parecía muy distraído. Ni una sola vez me miró a la cara, estaba como examinando el club todo el tiempo, como si estuviera escaneando la escena para encontrar otra chica más atractiva e irse con ella. En menos de 10 minutos había encontrado una. Se alejó sin decir una palabra, y lo vi bailando pocos minutos después con una morena muy atractiva. La forma en la que se comportaba con ella era simplemente TAN distinta a como cuando estaba bailando conmigo. Estaba de cara a ella, sonriendo, bailando con entusiasmo.
Eso hizo que sintiera un vacío en el estómago. Me fui al bar, encontré a una de mis amigas que estaba sentada allí con un chico, Nos presentó, él le compró bebidas a todos. Después de un rato sentí como que sobraba y volví a la pista de baile. Eventualmente mi grupo de chicas se reagrupó. Todas estaban con un chico, excepto por una de ellas que tenía un novio en casa. Así que bailé con ella, con nuestras amigas y con sus chicos que estaban cerca.
Había un fotógrafo andando por el club, tomando fotos de la gente que estaba allí. Asumo que era una especie de publicidad para su sitio web o algo. Se acercó a nuestro grupo y literalmente dio la vuelta a nuestro alrededor varias veces, tomando fotos desde distintos ángulos. Estaba medio emocionada por esto, así que hice mi mejor esfuerzo para verme como si me estuviera divirtiendo, asegurándome de que pudiera capturarme en mi mejor momento. Pero después de un rato me dí cuenta de que no nos estaba rodeando para conseguir nuestros mejores ángulos. Estaba tratando de conseguir un encuadre en el que NO ESTUVIERA YO. Por ejemplo, si me movía hacia el centro del grupo, él inclinaba su cámara un poco hacia el otro lado. No podía creerlo hasta que finalmente, el tipo de hecho se acercó a mí y me pidió que me saliera de la foto.
Me sentí tan fea en ese momento. Con todo el esfuerzo que había hecho para verme y sentirme bien esa noche, parecía que simplemente no importaba. Así que la noche termina conmigo yéndome del club. Mi amiga que tenía un novio en casa y con la que estaba bailando se fue conmigo para que no estuviera sola. El resto de mis amigas simplemente no se dieron cuenta de lo que había pasado con el fotógrafo, así que cuando me preguntaron a dónde iba sólo les dije que estaba cansada y que quería irme a casa. Y ya que no me estaba yendo sola, me dejaron.
Así que sí, esa es mi historia del fin de semana.
Por favor sean más amables con la gente fea, Reddit. Tal vez una de las personas que conocí esa noche lea esta entrada y se reconozca. Espero que sí, tal vez así puedan enterarse de cómo comportamientos de los que apenas son conscientes pueden afectar a otra persona.

Triste ¿verdad? Esto me recuerda otra historia de humillación en un club. La historia de Dancing Man ("Hombre Bailarín"). Sean O'Brien, un hombre británico con sobrepeso que estaba bailando alegremente en un club se detuvo cuando oyó a un grupo de personas riéndose de él. Los matones le tomaron una foto bailando y otra cabizbajo, avergonzado después de oír sus risas, y la subieron a internet para humillarlo. Muchos usuarios se burlaron también pero otros se sintieron indignados por el matoneo al que sometieron a este hombre y comenzaron una tendencia en Twitter para buscarlo e invitarlo a un gran baile que organizarían en California sólo para él. Algunos artistas se unieron a la causa y se ofrecieron para presentarse gratuitamente en la fiesta, y el centro nocturno Avalon ofreció sus instalaciones. Muchos activistas anti-bullying se unieron para que Sean tuviera unos días y noches fantásticos bailando y codeándose con celebridades en Holywood, y lo lograron. Por suerte esta historia sí tuvo un final feliz.

Y también existe éste blog de Tumblr, llamado Ugly Girl Problems ("Problemas de chica fea"). En este blog hay muchas historias dramáticas de chicas a las que ser feas les ha costado muchos dolores. Sin embargo, cuando leo esas historias noto tres factores interesantes:

  1. Todas tienen muchísima envidia de las chicas bonitas y les guardan rencor, insinuando que estas chicas son crueles, presumidas y que intentan lastimarlas a propósito. Además, creen que las vidas de las chicas bonitas son fáciles, casi perfectas.
  2. Todas buscan validación en los hombres y su principal queja es que no pueden conseguir novio y que los chicos las rechazan.
  3. Todas tienen la impresión de que son mejores que todos los que las rodean y que la única razón de sus problemas sociales es su fealdad. Creen que si fueran bonitas sus cualidades serían más apreciadas.
Todas estas cosas son ciertas en parte y falsas en parte. Es cierto que hay chicas bonitas malas, sobretodo las adolescentes, que suelen funcionar dentro del duro sistema de jerarquías sociales de los colegios. Los de arriba aplastan a los de abajo, así funciona el juego. Sí, es verdad que la apariencia tiene mucho que ver con la vida amorosa de uno y los hombres son muchísimo más superficiales de lo que les gusta admitir. Es comprensible que te parezca que el principal problema de ser fea es que no puedes conseguir un hombre. Y claro, a la gente le importa mucho la apariencia y por más buena gente que seas las personas verán primero tu cara, tu cabello, tu cuerpo y después, si te dan una oportunidad, tu bonita personalidad y tus talentos.

Sin embargo también hay algo de complejo de víctima en todo esto, que es justificado claro está, pero que no ayuda en nada a mejorar el autoestima. Les voy a contar mi historia de mujer fea y les explico mi punto:

De niña estudié en pequeños colegios privados donde no era ni la más popular ni la menos popular. Era promedio. Me gustaban niños a los que yo no les gustaba y le gustaba a niños que a mí no me gustaban. Justo para empezar la secundaria me trasladaron a un enorme colegio semi-privado (es decir, semi-público).

Ya me habían llamado fea antes. Una vez, cuando tenía unos seis años, mi mamá me estaba arreglando el cabello y en medio de eso me dijo que me fuera así, tal como estaba, a comprar algo de la tienda.


Yo me negué pero ella insistió y tuve que ir. Por el camino me sentí igual que Cersei en su caminata de la humillación en Game of Thrones. Mientras andaba, niños y adultos por igual se reían de mí y me señalaban. Recuerdo especialmente a unos niños que me siguieron saltando, corriendo, gritando y llamándome bruja. Volví a la casa llorando, pero mi mamá no le dio importancia, según ella para que yo lo superara más fácilmente. Pero eso sólo hizo que me sintiera sola. Es mi primer recuerdo de "chica fea".


Luego entré al mencionado colegio y comencé a revivir este horrible momento casi todos los días. Ya saben cómo es el colegio: la ley de la jungla. Los niños son brutales. Para los chicos había la opción de ser el payaso, el matón o el guapo, para las chicas era ser linda o ser la amiga de la linda. Yo no era ninguna de las dos. Y tenía el sentimiento de que mi trabajo como mujer era ser linda, eso era lo que contaba. Al principio yo tenía confianza, pero después de que mi mejor amiga me robara e incitara a otras niñas de la clase a hacerme matoneo me convertí en una niña extremadamente sensible e insegura. Literalmente cada que salía a la calle sentía que todas las miradas estaban en mí y que cada vez que alguien se reía era porque se estaba burlando de mí. Y muchas veces era cierto. Mi primer día en sexto la profesora nos pidió hacer pareja con la persona que estaba detrás de nosotros. Yo me di la vuelta tímidamente y el niño detrás de mí exclamó "Uy no, ¡qué niña tan fea!" y se dio la vuelta, dejándome sola. Otro día iba caminando por la calle con mi hermana y unos niños en bicicleta pasaron por mi lado y literalmente se detuvieron para decirme "niña, usted es fea ¿oyó?", como si consideraran una labor cívica ponerme en mi lugar por atreverme a salir a la calle. Constantemente escuchaba comentarios en el salón de clases, especialmente acerca de mi cabello, de mi nariz y de mis labios. ¡Demasiado grandes! Para empeorar las cosas tengo sudoración excesiva, del tipo que mancha las camisas y las deja permanentemente con mal olor.

Todos los días salir de casa era una pesadilla para mí porque sabía que alguien iba a burlarse. No sé cómo transmitirles cómo me sentía. Aprendí a caminar con la cabeza gacha y sentía constantemente como un aura negra y apestosa a mi alrededor que alejaba a las personas y las impulsaba a reírse de mí. Quería esconderme, quería ser invisible. Me sentía inferior a todos, no podía hablar en voz alta porque me daba miedo hacerme notar demasiado, sentía mariposas en el estómago al dirigirme a cualquier persona porque temía que se voltearan y exclamaran "¡no me hables, fea!". La idea de gustarle a algún niño era totalmente absurda. Constantemente fantaseaba con tener un cabello distinto, una apariencia distinta, y me quejaba de que nadie veía mis cualidades: era inteligente, buena estudiante, había aprendido inglés yo sola, tenía excelente comprensión lectora, podía escribir muy bien, me gustaban cosas divertidas y populares entre los niños como el anime y los videojuegos. Pero sobretodo soñaba con tener un novio guapísimo que llegara a rescatarme cada vez que se burlaran de mí.

Mi sueño de gustarle a algún niño se hizo realidad un día cuando un niño de mi salón que yo consideraba feo pero que por alguna razón era muy popular, pasó junto a mí y casualmente me dijo que le gustaba. Luego siguió como si nada, sin esperar respuesta. Me sentí abrumada, pero estaba segura de no haber oído mal. Estaba emocionada. De ahí en adelante él estuvo buscándome y persiguiéndome para hacerme cumplidos, llamarme "amor" y decirme que era linda y que le encantaba. Se imaginarán lo que era eso para una "niña fea" como yo. Me "enamoré" de este niño, o más bien de sus cumplidos. Incluso cuando me di cuenta de que le decía lo mismo a todas las niñas, me sentía honrada de que me lo hubiese dicho a mí también. Era un don Juan de 12 años y, afortunadamente, mi timidez me impidió intentar algo con él. No hubiera tenido un final feliz. El caso es que me pasé todo el año suspirando por este niño simplemente porque me ponía atención, pero nunca salimos y eventualmente cambiaron nuestros horarios, dejamos de vernos y lo superé.

Estos sentimientos de insuficiencia sólo cambiaron después de que a los 14 años me sacaron del colegio y me llevaron a vivir a un pueblo apartado en donde me sentía atrapada y muerta en vida. Fue una de las peores épocas de mi vida. Y regresé a mi ciudad con la piel un poco más gruesa, más resistente. Decidí (y fue una decisión consciente que le comuniqué a mi hermana y a mis primos mientras comíamos un helado por mis 16 años) que ya no volvería a darle importancia a lo que dijeran de mí las personas, especialmente si eran cosas malas sobre mi apariencia. ¨Mi opinión es lo único que me importa" se volvió mi lema. Y voilá, se acabó el matoneo. Nunca más nadie volvió a reírse de mí en mi cara. Una chica lo intentó una vez y yo me la quedé viendo en silencio totalmente seria hasta que se calló y se disculpó. Una vez dejas de agachar la cabeza y sentirte como el blanco de todos, hay posibilidades de que dejes de serlo. Una regla del internet es "no alimentes a los trolls" y eso también aplica para la vida real. No le des combustible a los matones que te quieren humillar. No es sencillo, y a mí me tomó llegar al punto de que tenía pensamientos suicidas todos los días para darme cuenta de esto. Y claro, todavía no estoy totalmente "curada" de mi falta de autoestima y de ese odio (porque era odio) por mí misma.

Ignorar a los abusivos funcionó, pero creo que en parte me ayudó el hecho de ser más grande. Los adultos no se tratan con tanta falta de respeto como los niños, bueno, lo hacen en internet. También ayudó que cuando crecí adquirí un cuerpo de mujer y un cierto sentido de la belleza y de la moda. Usar moda alternativa me ayudó a retarme a mí misma a ignorar los comentarios malintencionados. De hecho, cuando uso mi ropa alternativa me siento como llevando un escudo, porque cualquier comentario negativo que escuche sé que es porque mi ropa es extraña y no porque yo sea fea. Hoy en día no me puedo considerar fea. No tengo acné ni cicatrices de acné, soy delgada pero con suficientes caderas, cola y pechos, me queda muy bien la ropa, tengo piernas bonitas, se me ven bien los pómulos y los hoyuelos cuando sonrío y más o menos sé cómo arreglar mi cabello. Nadie ha vuelto a llamarme fea. Ahora mis problemas son ignorar a los pervertidos de la calle y no ser insensible hacia los chicos que se sientan atraídos por mí. Lo cual es difícil porque como no tengo experiencia en ese aspecto pocas veces me entero si sucede.

Con el tiempo entendí que mucho del matoneo que sufrí no era sólo porque me arreglara mal sino por asuntos de racismo y expectativas absurdas que tienen los niños y, lamentablemente, muchos adultos también. En el colegio era claro que cabello, ojos y piel claros equivalían a ser bonita y que las chicas negras o mezcladas con negro eran más bien feas. Se consideraba un hecho. Por eso las burlas hacia mí estaban concentradas en mi pelo (porque tenía mucho volumen, a pesar de que yo lo alisaba), nariz (porque era y es ancha) y labios (porque eran y son morados y no rosaditos). También, los niños son fácilmente influenciados por las películas, las telenovelas y las series, y en casi todas éstas ser blanca equivale a ser bonita. Sólo busca "mujeres bonitas" en Google. Te reto a que encuentres una sola negra. Ahora busca "mujeres feas", y verás mujeres negras entre las primeras fotos. Entre los niños y entre muchos adultos eso se considera normal, como si esos resultados se debieran a que las mujeres de piel clara son naturalmente más hermosas. La verdad, si le preguntas a los hombres de mi país si les gustan las mujeres negras es probable que te respondan indignados que ¡jamás! Que ellos gustan de mujeres blancas, rubias, de ojos azules. Muchas mujeres te responderían igual respecto a los hombres negros. Y eso que vivo en un país latinoamericano. Si tu idioma natal es el español y no eres europeo, es casi seguro que no eres blanco, y aún así muchos latinoamericanos se identifican como blancos a pesar de que en un país con mucha gente realmente blanca destacarían de inmediato como gente café. Se llama colorismo. Olvidan que pertenecer a cierta raza no es sólo tener cierto color de piel, también son rasgos y fenotipos. Piensan que si no son negros y no son indígenas por descarte tienen que ser blancos. Y escogen ser blancos porque eso los hace sentir orgullosos, importantes, atractivos.

Beautiful.:

Y a pesar de que ahora sé que ser negra no equivale a ser fea, a pesar de que entiendo todo esto, todavía siento las secuelas. De vez en cuando me siento extremadamente incómoda entre la gente. Todavía no me gustan las fiestas, los sitios públicos, ni las multitudes. No puedo sentirme bonita, tal vez ya no me sienta fea todo el tiempo, pero si un día me siento bonita en la mañana lo más probable es que en la noche me sienta desarreglada y corriente. No puedo imaginar lo que es tener la constante certeza de que se es atractiva. Si tengo 4 o 5 días al año en los que me siento perfecta, es mucho.

Sin embargo, no quiero volver a caer en el pateticismo y la autocompasión que llegué a tomar cuando pensaba que literalmente todo el que se reía cerca de mí, se estaba riendo de mí. Claro, yo no me sentía así por nada, o porque quisiera. De verdad me habían humillado mucho. Pero llegué a pensar que todo el mundo, en especial las chicas y los chicos atractivos estaban en mi contra. Y sí, muchos de mis matones fueron los bonitos y los populares, pero yo comencé a sospechar de todos, a sentirme atacada por TODOS. No quiero sentirme como si estuviera rodeada de enemigos de nuevo. Ahora soy menos propensa a sentirme observada y juzgada, pero todavía es difícil levantar la cabeza del suelo y aceptar cumplidos. "Eres bonita" es una frase que me provoca mucho escepticismo.

Por eso me llamó tanto la atención la carta que puse al principio. Me sentí terriblemente identificada con las situaciones y los sentimientos que esa chica escribió, aunque ella sufre esto como adulta y yo lo sufrí de niña. No se qué es peor.

¿Han luchado con esto de ser calificada como fea? ¿Han podido superarlo?

PD. Si entiendes que el título es una referencia a un episodio de La vaca y el pollito, me caes muy bien.

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1 comentario:

  1. Es un gusto leerte, siempre me ha gustado hacerlo. Más allá de la opinión de todos tenemos la capacidad de desdibujar una realidad para vivir en otra, una más saludable para nuestras vidas. Muchos de nosotros hemos sido apartados por nuestros "defectos" (si es que se le pueden llamar así). La diferencia es la premisa con la que nos señalan es que solos diferentes a un ideal, un imaginario (o representación social). Pero, ¿acaso esos mismos que nos señalan entran en esas etiquetas? Tal vez ellos son consientes de que no lo están y se resguardan apartando a los demás. Es ahí donde desde joven comprendí que la belleza va más allá del estereotipo a lo particular.

    Steev

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